24 de abril de 2013 / 10:26 p.m.

Ciudad de México • Senadores del PRI, PAN y PRD reprobaron el vandalismo de los maestros en Guerrero y advirtieron que así no se puede dialogar, al reclamar el coordinador perredista Miguel Barbosa y el panista Javier Lozano que ya se aplique la ley y se ubique a los provocadores, pues incluso se agredió la Casa de Atención Ciudadana del senador perredista Sofío Ramírez.

En su cuenta de Twitter, Lozano Alarcón aseveró que el hecho de que las autoridades se queden cruzadas de brazos ante la comisión de delitos en flagrancia, es más que negligencia. "Se llama cobardía".

Preguntó cuándo entenderán las denominadas "autoridades competentes" que aplicar la ley y usar legítimamente la fuerza pública no es represión y sostuvo que los hechos ocurridos que están ocurriendo en Chilpancingo son un pésimo ejemplo "para jóvenes de bien en este país que, frente a vandalismo y delincuencia, lejos de aplicar la ley, los inviten a tomar café".

"Así que ya lo saben: bloquear autopistas; destruir inmuebles; tomar universidades por la fuerza es mera libertad de expresión, no es delito", expresó con sorna Lozano, al insistir en que es ya es absolutamente inadmisible.

"¿Cuántos delitos más para actuar? No son maestros, son vándalos. ¡Actúen!", reclamó.

A su vez, entrevistado al concluir la sesión, el senador Barbosa condenó la agresión a la casa del senador Sofío Ramírez, al indicar que se necesita preservar el Estado de derecho y el orden público.

"Quien haya cometido delitos se le debe castigar, no se le puede estar planteando de manera franca un diálogo político y encontrar estas respuestas. El Estado mexicano no puede estar sometido en ninguno de sus órdenes ni niveles, así que nosotros seguiremos exhortando que la solución sea pacifica, pero esperamos la colaboración de las partes", planteó Barbosa.

Al llamar a preservar el orden público "y que la autoridad imponga la ley", ofreció su solidaridad a Sofío Ramírez, al reclamar que se ubique a los provocadores o alentadores de esta situación, entre los que puede haber, además de adversarios políticos, personajes que han roto con el orden público y el Estado de derecho y que precisamente aprovechan estos movimientos para hacer crecer el desorden y fomentar la desestabilización.

En su turno, el ex gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, lamentó los hechos y sostuvo que el Congreso no puede legislar bajo la presión de nadie y precisamente en el tema de educación hay ya una reforma constitucional que marca las directrices para las leyes locales.

"En toda la República hay gran inquietud por los acontecimientos y los mexicanos pedimos respeto por lo que ya se aprobó. Ayer veía una declaración del secretario Emilio Chuayffet y del diputado Manlio Fabio Beltrones, de que la reforma educativa está por encima de intereses particulares y yo creo que son válidas las manifestaciones de inconformidad, pero el vandalismo no cabe en ningún esquema".

ANGÉLICA MERCADO Y OMAR BRITO