11 de junio de 2013 / 11:57 p.m.

Monterrey.- • La aplicación del Registro Público Vehicular requiere de cien millones de pesos que no tiene el Estado, pero también de la logística e infraestructura para recibir dos millones de vehículos que tendrían que registrarse, señaló el vocero del Gobierno estatal, Jorge Domene Zambrano.

Durante una rueda de prensa, el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz cedió la palabra a su funcionario para que este explicara sobre el proyecto.

Domene Zambrano dijo que el proyecto implica contar con los cien millones de pesos que costará su aplicación, pero también requiere una planeación precisa para la cuestión operativa.

Se necesitan instalaciones adecuadas para albergar los coches, dado que hay un parque vehicular de dos millones de unidades en la entidad.

Es por ello que en su primera etapa se colocaría el chip a vehículos públicos, como taxis, camiones urbanos y a los coches oficiales.

Son 29 mil carros de sitio, siete mil unidades de transporte urbano y tres mil vehículos oficiales, en total, casi 39 mil, una cantidad mínima ante el universo total.

Domene Zambrano consideró que en un par de meses podría arrancar este proyecto, que en realidad es del Gobierno federal y debió iniciar en 2006, cuando Nuevo León pidió una prórroga, ante la falta de recursos.

Sin embargo, el despliegue logístico representa un reto fuerte que tendrán que resolver antes de iniciar el registro, pues de otra manera se haría el proceso más lento.

Se necesita más o menos una hora de presencia del propietario y su vehículo, para enlistarlo y, posteriormente, colocarle el chip, que es una especie de holograma que va en el vidrio delantero.

El enlistado de los coches particulares podría comenzar este mismo año y se calcula que para 2014 todos los vehículos de la entidad podrían estar listos.

En principio, el costo no pasaría a los contribuyentes, pues lo absorberían con los recursos federales que recibieran con ese fin.

Sin embargo, aún no se determina cuándo podría llegar ese dinero a las arcas estatales y, mientras tanto, el Registro Público Vehicular no arrancaría.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL