GUSTAVO MENDOZA LEMUS
21 de agosto de 2013 / 02:14 p.m.

Monterrey • De lo que se trata es hacer a un lado lo aburrido, lo monótono. Una sala gris y fría. Más de 200 sillas enfiladas hacia un podio dentro del Centro Estudiantil del campus Monterrey.

 

Ahí estaban las cuatro figuras clave del Tecnológico de Monterrey: Salvador Alva Gómez, rector del Sistema Tecnológico de Monterrey; David Noel Ramírez Padilla, rector del Tecnológico; Eduardo Garza T., presidente del Consejo; y Carlos Mijares, vicerrector académico.

 

Todo indicaba que la presentación del nuevo Modelo Educativo Tec21 sería una simple ceremonia institucional, hasta que Salvador Alva tomó la palabra.

"Hoy requerimos del pensamiento crítico y de la creatividad. Pensamos que es normal que los importantes van al principio (..) Tec21 es todo menos lo que estamos viendo en este salón".

 

Inmediatamente, el panel izquierdo del salón fue retirado, y fue ahí cuando un juego de luces, música y una sala tipo lounge apareció ante los asistentes para que tomaran asiento libremente, algo más similar a una discoteca que una sala del Centro Estudiantil del Tecnológico de Monterrey.

 

De acuerdo al carácter de vanguardia y tecnología que ostenta el Tec, los anfitriones no fueron las autoridades académicas, sino tres robots que dieron la bienvenida a los asistentes y bailaron en la pista central. Los androides no están controlados por un operador, sino por Inteligencia Artificial.

 

El nuevo Modelo Educativo Tec21 no se explicó cómo se haría normalmente. Había que dar una prueba de lo que ya viven grupos experimentales y que se empezará a implementar en todo el país a partir del semestre agosto-diciembre 2013.

 

En ese concepto ya no hay filas de pupitres apuntando hacia el maestro, sino que son mesas circulares donde hasta ocho alumnos debaten y proponen junto con su maestro, utilizando redes sociales vía tablets, Iphones, o cualquier celular.

 

Basado en tres pilares, el modelo ofrece experiencias de aprendizaje retadoras e interactivas, dar flexibilidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje y que sus profesores sean inspiradores e innovadores.

 

Los asistentes tuvieron oportunidad de ver cómo será una clase en el campus del Tecnológico: por ejemplo, en una clase de informática, se debate el concepto de ética y ciudadanía al programar un robot, con la charla en tiempo real entre maestro, alumnos y dos especialistas en el tema apoyándose vía Skype.

 

En cada uno de los escenarios los actores pusieron de su parte sobre la nueva historia del Tecnológico: maestros que diseñan tareas a través de apps, alumnos que encuentran respuestas apoyados en sus tablets y directivos que fungieron como maestros de ceremonias en la gran sala adaptada en el Centro Estudiantil.

 

"Lo de hoy es un parteaguas importante en la historia del Tecnológico, que no teníamos desde hace décadas", dijo David Noel Ramírez.