IGNACIO ALZAGA
30 de junio de 2013 / 05:08 p.m.

México • La Procuraduría General de Justicia del DF lanzó ayer una ofensiva contra el delito de trata de personas a través de operativos contra giros negros presuntamente propiedad de Alejandro Iglesias Rebollo, quien fue dueño de la discoteca Lobohombo, donde fallecieron 21 personas durante un incendio en 2000.

Con base en labores de inteligencia se detectó que el propietario del table dance Cadillac, en la colonia Anzures, obtenía ganancias económicas por la explotación sexual de mujeres, quienes utilizaban espacios denominados “privados” para tener encuentros sexuales con clientes, realizar bailes “eróticos” o eran obligadas al “copeo” a cambio de un pago.

En el lugar fueron rescatadas 46 mujeres víctimas de la trata, entre ellas bailarinas y nudistas, algunas extranjeras, y se detuvo a 40 personas, informó la dependencia.

El operativo antitrata iba dirigido también a otros dos centros nocturnos: Royal Club y Fahrenheit, en la Zona Rosa, supuestamente también propiedad de Iglesias Rebollo, pero un pitazo alertó a los encargados que lograron sacar a los clientes y bailarinas y cerraron las instalaciones.

La acción en el Cadillac fue encabezada por la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Trata de Personas, creada en mayo de 2013 por órdenes del jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, quien durante su gestión como procurador se caracterizó como la principal figura en el combate a ese ilícito, pues a escala nacional tuvo el mayor número de detenciones y consignaciones ante los juzgados, lo que le valió reconocimientos de organizaciones civiles y en 2011 de la Cámara de Diputados.

La incursión se realizó a las 0:30 horas de ayer y concluyó tres horas después con el apoyo de la Policía Federal en el número 189 de Melchor Ocampo, en la colonia Anzures, delegación Miguel Hidalgo.

En el lugar fueron “rescatadas” en flagrancia 46 mujeres presuntamente víctimas de trata, 27 de nacionalidad mexicana y 19 extranjeras, entre ellas venezolanas, hondureñas y dominicanas, que al parecer no tienen residencia legal en México, lo que es verificado con autoridades del Instituto Nacional de Migración, informó la PGJDF.

Además fueron detenidas 40 personas, entre quienes estaban el administrador, cajero y encargado del establecimiento por su presunta responsabilidad en el delito de trata de personas en su modalidad de explotación sexual, meseros, garroteros, vigilantes, operadores de audio y boleteras.

El aseguramiento del Cadillac coincide con una de las peticiones de la Coalición Latinoamericana para el Delito de Trata de Personas, que encabeza la activista Tere Ulloa, quien exigió a las autoridades capitalinas investigar los giros negros, ya que considera que son los principales sitios donde se explota sexualmente a las mujeres y en los que se configura el delito de trata.

En la fiscalía de la PGJDF las personas detenidas fueron separadas en tres grupos: mujeres, empleados y clientes, a quienes el Ministerio Público cuestionó para verificar si había “ficha” o “boleto” para obtener los servicios sexuales de las mujeres o, en su caso, el pago de copas para tener su compañía.

El interrogatorio no solo se realizó para detectar el posible delito de trata de personas, sino el de delincuencia organizada por el número de personas o empleados que participaban en el negocio.

Anoche, la procuraduría realizó otros operativos en el Royal Club, que se localiza en las calles de Génova y Hamburgo, así como en el Fahrenheit, localizado en Niza, ambos en la Zona Rosa, donde se mantiene un despliegue policiaco tras la desaparición de 12 jóvenes de Tepito.