22 de febrero de 2013 / 01:26 p.m.

La sirvienta y sus cómplices, para atormentar psicológicamente a la familia, degollaron a una perrita para escribir un mensaje.

 

Monterrey.- Elementos de antisecuestros de la Procuraduría de Justicia en el Estado rescataron a una bebé de un año de edad, que fue secuestrada el pasado miércoles y por la que pedían un rescate de 4 millones de pesos.

La plagiara resultó ser la sirvienta de la familia, quien se quedaba como responsable de la bebé cuando los padres no estaban.

Junto con la mujer identificada como Lucía Trejo Hernández, de 24 años de edad, fueron detenidos sus cómplices, Hortencia Hernández Valencia, de 24, y la pareja sentimental de ésta Agustín Ramos Trejo, de 29, todos originarios de San Luis Potosí.

De acuerdo a una fuente allegada a las investigaciones, fue el pasado 20 de febrero cuando la pequeña fue sustraída de una residencia ubicada en el sector sur de Monterrey.

Según se reveló, la sirvienta y sus cómplices para atormentar sicológicamente a su familia degollaron a una perrita chihuahueña, que era la mascota de la familia, y con la sangre escribieron en el piso que no avisaran a la Policía.

Rápida acción

Los padres después recibieron una llamada para negociar el rescate y les pedían 4 millones de pesos si querían ver con bien a la pequeña y aunque estaban en pláticas, presentaron la denuncia ante la Policía.

De inmediato el grupo antisecuestros de la Procuraduría inició con las pesquisas y luego de una sigilosa investigación lograron ubicar un domicilio en la colonia Larralde, en el centro de Monterrey, ya que la sirvienta asistía en ese lugar en su día de descanso, porque se quedaba a dormir en la casa de sus patrones.

Dicho lugar fue vigilado a corta distancia y ayer por la noche, los agentes ministeriales lo ‘reventaron’ y lograron la detención de la sirvienta y sus dos cómplices, mientras que la pequeñita fue rescatada sana y salva.

En sus primeras declaraciones, los detenidos negaron tener relación con alguna célula del crimen organizado y señalaron que fraguaron el secuestro, ya que lucía conocía los movimientos de la familia y que tenían dinero.

Los detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público, quien decidirá si los arraiga o los consigna, ya que aún se encuentran dentro del término constitucional.

REDACCIÓN