15 de mayo de 2013 / 01:48 a.m.

Galeana.- • Un desastre natural meteorológico vivieron las familias que habitan en diez rancherías, al poniente del municipio de Galeana.

Al llamado de auxilio, acudieron elementos de Protección Civil, policías de ese lugar y del Estado, más tarde se unieron federales y militares, para poner a salvo a más de quinientas familias, la noche del pasado lunes.

El impacto del fenómeno natural sorprendió a los brigadistas, al ver más de metro y medio de altura en algunos puntos el nivel del agua, al profundizar en el sector se encontraron con la comunidad de San Rafael, totalmente inundada, y procedieron a detectar viviendas afectadas, así como daños ecológicos de flora y fauna de manera no grave.

En algunas de las viviendas, se observaba cómo el agua alcanzaba un nivel de 50 centímetros y se trasminaba el agua por el techo, ya que el granizo tenía un espesor de 40 centímetros; posteriormente, llegó el apoyo estatal y federal, apoyando con la repartición de víveres y cobertores.

Otra comunidad cercana a la carretera 57 es la comunidad de Navidad, igualmente golpeada por el fenómeno, por lo que la población fue evacuada para trasladar a sus habitantes a un albergue, instalado en el ejido San Rafael.

Por la magnitud del evento, personal de Cruz Roja de la ciudad de Saltillo acudió a la zona para ofrecer el apoyo hasta las 5 de la mañana de este martes, cuando se informó que el peligro y el riesgo para la población ya había desaparecido.

Para la mañana de este martes, en el albergue la Pirámide, había solo 50 familias, las demás retornaron a sus hogares para evaluar los daños, los cuales, hasta el medio día de este martes, la mayoría a un estaba sobre el agua.

Los ejidos que fueron afectados y con más daño son San Fernando, con 12 personas (11 adultos y un menor), y San José de Contreras, con 13 personas (nueve adultos y tres menores).

Estos ejidos están ubicados cerca del kilómetro 179, junto al ejido San Rafael.

Todo inició desde la tarde del pasado lunes, cuando, por dos horas de lluvias intensas en el área de las montañas, provocó una fuerte corriente, hasta llegar a las rancherías de Galeana, Nuevo León, que resultaron afectadas por viento y el agua.

La Policía Federal Preventiva señaló que la fuerte corriente que baja de los cerros llegó a brincar la carpeta asfáltica de la carretera federal 57, México – Piedras Negras, conocida como la Central, donde se montó un operativo, cerrando la vía y restableciendo la circulación cerca de las ocho de la mañana de este martes.

En Linares, se reportan lluvias moderadas

Las lluvias que han caído en la Región Citrícola de Nuevo León han sido moderadas, pero han venido a reactivar el campo y empezar a revivir los veneros de agua.

Las precipitaciones no han sido abundantes, pero han dejado en la mayor parte más de cinco pulgadas de humedad, suficiente para que el campo vuelva a tomar el color verde que lo distingue y los ríos y arroyos de la zona, leve, pero se observa nuevamente correr agua.

Los ganaderos están tranquilos, porque ya existe alimento y agua en sus potreros, así lo dijo el campesino Francisco Soto, del ejido El Cascajoso, de Linares.

“Estaba muy buena, buena, buena, lo que pasa es que está muy reseco el monte, la tierra, va a batallar para retoñar”.

Los agricultores, tarde, pero se disponen a cultivar sus tierras.

Mientras, en la presa Cerro Prieto de Linares, aún no han llegado los escurrimientos de los afluentes que lo mantienen.

“La presa, no, no ha bajado nada de agua.”

Lo positivo es que los pronósticos, en este mes de mayo, indican que va a seguir lloviendo.

REDACCIÓN