30 de mayo de 2013 / 09:23 p.m.

Acapulco de Juárez • Desde hace tres años, 26 restauranteros del poblado de Puerto Marqués resultaron afectados por la construcción de la Marina Majahua y continúan esperando la reparación de los daños a sus inmuebles.

"Las corrientes marinas han afectado la estructura de los restaurantes, y estos podrían caerse. Aquí ya nadie nos hace caso. Ni siquiera el presidente municipal, ni el gobierno del estado, por eso vamos a llevar nuestra protesta a la Ciudad de México para que atiendan", dijo el restaurantero Adrián Deloya.

Del mismo modo piden castigo a los responsables por los daños a sus restaurantes, la desaparición de más de tres mil metros cuadrados de la franja de playa, en la tradicional bahía de Puerto Marqués.

En conferencia de prensa, los quejosos que integran el tercer bloque de restauranteros con daños estructurales por la alteración en la corriente marina, responsabilizaron al gobierno estatal y municipal, de cualquier problema que les suceda en caso de que se derrumben sus propiedades.

Acusan que el constante golpeteo por las corrientes marinas ha ocasionado la erosión en los materiales de sus negocios, y advierten que en caso de no encontrar respuestas a sus justas demandas trasladaran su protesta a la ciudad de México, debido a que aquí nadie les hace caso.

"Definitivamente las autoridades municipales, estatales y federales han hecho caso omiso a su responsabilidad, entre ellos por mencionar nombres directos, es el presidente municipal de Acapulco, Luis Walton Aburto".

"Ya que no se ha dignado a venir a hacer un recorrido a la zona de desastre como le llamamos nosotros. Este daño a causado por la construcción de la marina, cabo puerto Majahua, por el Grupo Mexicano de Desarrollo", se quejó Adrián Deloya Álvarez, líder del grupo de afectados.

Deloya Álvarez, uno de los afectados, recordó que desde la construcción de dicha marina, se perdieron más de tres mil metros cuadrados de playa, y ahora tienen temor de que puedan derrumbarse sus negocios por la fuerte corriente marina que golpea los cimientos de sus propiedades.

JAVIER TRUJILLO