30 de agosto de 2013 / 12:32 a.m.

Monterrey.- • Los restauranteros consideraron que las autoridades deben ser más moderadas en el cobro del permiso de venta de alcohol, pues se paga doble, al Estado y al municipio.

Desde que es regulado por la autoridad estatal, el impuesto repercute en los costos de los restaurantes y muchos se ven presionados para pagar, porque los ingresos por ese concepto no son significativos, dijo Mario Cantú González, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac).

Además, mencionó que es importante ser más tolerantes en los operativos anti alcohol que se implementan.

"Estamos en pláticas con el Estado y municipio a ver si se puede bajar estos costos (de los permisos), nos prometieron que lo iban a checar", añadió.

Además, el empresario restaurantero consideró que si los operativos anti alcohol contra los conductores se reinician, no deben ser tan "agresivos".

Lamentablemente, explicó, gente que ingiere un par de bebidas con la comida, corre el riesgo de ser víctima de un operativo, aunque no presente un estado etílico real.

Es por eso que demandó que si vuelven los operativos, sean más tolerantes.

En el caso de los negocios, dijo Cantú González, pagan al municipio, como siempre, pero ahora, también deben pagar cantidades similares al Estado, lo que repercute en un doble pago.

"Y el Estado, ahora que da el permiso, y el municipio da un aval, hemos tenido problemas con el aumento, si antes el permiso era de diez mil pesos al año al municipio, ahorita se están pagando nueve u ocho al estado".

Ya están haciendo negociaciones con la autoridad estatal para encontrar un arreglo que permita reducir el costo para los negocios que ven mermada su capacidad de pago.

El presidente de los restaurantes recordó que el cambio en la tramitología obligó a todos los negocios de comida que incluyen la venta de bebidas alcohólicas, a renovar sus permisos.

"Actualmente, del cien por ciento de los restaurantes que estaban en esta situación, alrededor del 40 por ciento siguen en el trámite para renovar ese permiso".

En los restaurantes adheridos a la Canirac la venta de alcohol está condicionada al servicio de comida, y generalmente es para acompañarla y no para el consumo indiscriminado de alcohol.

Cantú González aseguró que la venta de bebidas alcohólicas no es significativa en el monto del consumo para los negocios, pero sí es un complemente importante para los clientes que lo demandan.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL