20 de marzo de 2013 / 03:29 a.m.

Guerrero • La primera jornada de negociaciones entre el magisterio disidente y la Secretaría de Gobernación terminó sin resultados concretos, aunque la mesa de diálogo se trasladó a Chilpancingo y se hicieron planteamientos que pueden desactivar el paro laboral que comenzó el 25 de febrero.

En el encuentro celebrado en la Ciudad de México estuvo el gobernador Ángel Aguirre Rivero y aunque no se logró finiquitar el conflicto, por lo menos se acordó seguir en la búsqueda de un acuerdo que permita la culminación del movimiento.

Minervino Morán Hernández, vocero de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), aseguró que no se registró ningún avance importante en la negociación que comenzó el pasado lunes.

En la mesa participa la Segob y el gobierno de Guerrero, quienes estuvieron de acuerdo en que las charlas se muden para la residencia oficial, Casa Guerrero.

Aunque no es algo plenamente afianzado, se indicó que hay la voluntad en la administración estatal por mantener a salvo el carácter gratuito de la educación en la entidad.

También se planteó el diseñar las adecuaciones legales que permitan mantener a salvo los derechos laborales de los trabajadores de la educación.

“Nosotros creemos que eso debe plasmarse en el decreto de ley que en su momento se habrá de aprobar, pidieron nuestra flexibilidad en el sentido de liberar alguno de los edificios (Congreso local o Palacio de Gobierno) y tendremos una asamblea a las nueve de la noche para consultar a las bases sobre dicha petición”, anotó.

Como no hay todavía acuerdos concretos, todavía no se llega al punto de las retenciones de los salarios aplicada a más de 6 mil docentes que se sumaron al movimiento.

Tampoco se ha tratado lo relacionado con las órdenes de aprehensión giradas al menos contra 17 profesores, a consecuencia de acciones como la toma de casetas, el cierre de carreteras y el desalojo de edificios públicos.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN