ISABEL ZAMUDIO
18 de julio de 2013 / 12:41 p.m.

Veracruz de Ignacio de la Llave • Autoridades estatales y federales retiraron este miércoles los más de 350 ejemplares de rayas y mantarrayas que fueron encontradas muertas en playas de Chachalacas, en el municipio de Úrsulo Galván.

Los peces muertos fueron sepultados en las dunas de San Isidro de Chachalacas, pues el fétido olor debido a descomposición, era insoportable.

Los pescadores del lugar se deslindaron de la muerte de “tecolotes” -como llaman en la zona a esta especie marina- y acusaron que las causantes de la mortandad pueden ser las empresas que realizan trabajos de exploración para Petróleos Mexicano frente a costas veracruzanas.

Esas empresas realizan implosiones que pudieron haber coincidido con el paso de un cardumen de rayas, que se desorientó y fue a parar a la playa donde murió.

El dirigente cooperativista y agente municipal de Chachalacas, José Manuel Hernández de la Hoz, descartó que alguno de ellos sea responsable, porque ni hay rastros de redes, ni la marejada que había en esos momentos en la costa hubiera permitido la captura.

Aunque reconoció que los ejemplares a los que le faltaban aletas sí fueron aprovechados por algunas personas que encontraron a los animales todavía vivos y decidieron destazarlos.

Por su parte, Gabriela García López inspectora general de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), rechazó que la muerte de los peces esté relacionada con la aparición de un cachalote muerto el pasado sábado 13 de julio en playas de Veracruz o de las 35 tortugas marinas que han sido encontradas también muertas en lo que va del año en diversos puntos del litoral veracruzano.

“Fue una muerte incidental que vamos a investigar”, precisó la funcionaria federal, quien aclaró que es el Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca quien está a cargo del caso.

Muestras de los peces fueron tomadas para ser analizadas en laboratorios y determinar así la causa de la mortandad.

Los pescadores indicaron que hace tres años más de tres toneladas de róbalo murieron en la zona y los hechos coincidieron con trabajos de exploración que realizaba la paraestatal petrolera en ese momento.

El agente municipal José Manuel Hernández dijo que cuando hay desfogue de agua caliente que se usa para enfriar los reactores de la planta nuclear de Laguna Verde, también ocurre la muerte de especies.

El dirigente de los pescadores dijo que no hay que descartar ninguna de estas posibles causas, aunque tanto la funcionaria de la Profepa, como el director de Pesca en el estado, Tomás Rubio, lo rechazaron.