Ricardo Alanís
22 de junio de 2013 / 11:38 p.m.

 

Monterrey  • El cambio de la fisonomía en algunas partes del centro de la ciudad y la aplicación de reglamentos, como el de Comercio, que permitió el retiro del comercio ambulante, contribuyeron a un impacto positivo con el que los hoteles del primer cuadro lograron incrementos en la estancia de huéspedes.

Rolando Girodengo, gerente del hotel Monterrey, comentó que en 2012, esta zona ocupaba el último lugar en ocupación hotelera en la entidad, y ahora, con estos movimientos, es la cuarta o quinta posición.

“Lo que ha contribuido a un mayor aumento de huéspedes desde mi punto de vista muy personal, es el hecho de que el cambio en la fisonomía que ha mostrado la zona, además del cambio de actividades que aquí se realizan, ha tenido un impacto positivo, tan es así que el año pasado esta zona era la última en lugar de ocupación de todo el estado, y ahorita somos la cuarta o quinta zona con mejor ocupación en el estado.

“Entonces sí ha cambiado la fisonomía, sí ha cambiado la estancia de los huéspedes, ¿nos ha ido mejor?, sí, está creciendo y creemos que con este tipo de actividades y acciones vamos a seguir incrementando el número de visitantes a la ciudad”, comentó Girodengo.

Dijo que el hecho de que las actividades que se realizan a través del programa Monterrey Histórico, sean reguladas es lo mejor que se puede hacer.

Se refirió a la reubicación de comerciantes informales que fueron retirados de la calle Morelos, ya que carecían de permiso, y eso influyó para un mejor aspecto.

Girodengo también ha resaltado avances en la creación de una Policía turística para el primer cuadro de la ciudad, e incluso, a principios de este año, los hoteleros de Monterrey confirmaron su participación en el proyecto de seguridad.

Según Girodengo, el gremio hotelero capacitará a los efectivos que la autoridad municipal disponga para esta labor, a fin de crear un cuerpo de seguridad similar al que opera en destinos como Guadalajara, Puerto Vallarta, Cancún, Estados Unidos y Puerto Rico.

Dentro de la Policía turística, los uniformados no fungirán como guía de turistas, pero sí estarán entrenados en el manejo de idiomas, información de lugares y trato a las personas.