17 de marzo de 2013 / 05:29 p.m.

En esta cabalgata que se realiza desde hace 35 años, participó un contingente de casi mil jinetes, encabezado por el alcalde Raymundo Flores Elizondo, para celebrar el 162 aniversario de la fundación de Apodaca.

 

Apodaca.- • Por unas horas, las calles de Apodaca recordaron los viejos tiempos. Los cascos de los caballos resonaron, ahora sobre el pavimento, y levantaron suficiente polvareda como para recordar los vaqueros que antaño pasaban por ahí, por las tardes.

Casi mil jinetes cruzaron el municipio, desde Agua Fría hasta Santa Rosa, pasando por la cabecera municipal, en la tradicional cabalgata que desde hace 35 años se realiza, para celebrar, esta vez, el aniversario 162 de la fundación de Apodaca.

Encabezado por el alcalde Raymundo Flores Elizondo, el enorme contingente se alargaba por varios centenares de metros.

“Estoy convencido de que esta es la cabalgata número uno en cuanto a participantes, salieron 732 caballos registrados y en el camino se vinieron incorporando una gran cantidad, por lo que cerquita estuvimos de tener los mil jinetes”, explicó Flores Elizondo.

Veinte alcaldes de diversos municipios cabalgaron por los caminos de Apodaca. Las senadoras Cristina Díaz Salazar e Ivonne Álvarez García, acompañada de la delegada de Educación Pública, María de Jesús Aguirre López, acompañaron a los jinetes en un carruaje descubierto.

También algunos diputados locales y funcionarios de Apodaca se mezclaron con la gente del pueblo, esa que cría vacas, produce leche y hace quesos y que mantiene sus tradiciones, aunque ahora formen parte de una ciudad industrial, como dijo Flores Elizondo.

“Sin duda, los orígenes de Apodaca como municipio ganadero, agricultor y productor de leche y quesos, siguen siendo las raíces de nosotros, pues un pueblo sin raíces no tiene futuro y, aunque ahora somos un municipio industrial, Agua Fría, Santa Rosa y la Encarnación siguen teniendo vacas, siguen produciendo leche y siguen haciendo quesos”.

Los jinetes llegaron hasta el lienzo charro de Santa Rosa, uno de los poblados de mayor tradición en el lugar, donde sacudieron el polvo del camino, al compás que les marcaron los grupos musicales regionales, que ya los esperaban para continuar la fiesta.

Y, de comer, un asado muy al estilo Apodaca, con quesos hechos ahí mismo en Santa Rosa y unos empalmes, que fueron los primeros en acabarse, porque con la cabalgata se despertó el hambre y la sed.

El alcalde dijo que este fue el primero de los festejos por el aniversario, pero en los próximos días tiene la sesión solemne de Cabildo, en la que entregarán el Premio al Mérito Cívico Medalla Moisés Sáenz.

Esta vez, se otorgará a la Universidad Autónoma de Nuevo León, al Hospital Universitario y a Fuerza Civil, por su labor en bien de los ciudadanos.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL