16 de noviembre de 2013 / 05:34 p.m.

El argentino Enzo Ferrero fue una de las grandes figuras del mejor equipo que ha tenido en su historia el Real Sporting de Gijón y, sin lugar a dudas, el más brillante extranjero que ha vestido la camiseta del club asturiano que se codeó con los mejores de España a finales de los 70 y principios de los 80.

En una entrevista tuvo lugar en Gijón, localidad en la que se afincó después de retirarse, Ferrero opina, entre otras cosas, acerca de la lesión de su compatriota Lionel Messi y sobre quién merece más el Balón de Oro, al mismo tiempo que repasa diferentes aspectos del fútbol actual y rememora situaciones de su época de futbolista en activo.

P: Se está hablando mucho de Messi y de su lesión. ¿Es para asustarse? ¿Cree que Messi volverá a recuperar su nivel? ¿O no?

R: El de Messi es un asunto muy mediático, totalmente. La lesión de Messi es una lesión normal. Natural de cualquier jugador de reacción, de velocidad; y de las características que tiene Leo. Si se cura bien, y si le dan tiempo y no lo presionan, volverá a ser el mejor, como hasta el día de hoy. El tema es que lo dejen tratar y que lo dejen curar. Y que no lo obliguen a jugar antes de tiempo.

P: ¿Se merece Messi el Balón de Oro? ¿Cristiano? ¿Ribéry?

R: La realidad es que el Balón de Oro se da por el trabajo realizado en un año natural. Y en estos momentos, aunque se defienda mucho a Messi, o a Cristiano Ronaldo, el mejor del año ha sido (el francés Frank) Ribéry. Ganó los tres títulos. Y encima le ha ganado al Barcelona con el Bayern de Múnich; y de forma descomunal, aunque no estuviera bien. Así que lo normal es que se lo lleve Ribéry.

P: Antes de triunfar en el Real Sporting, 'campeonó' con Boca Juniors, que ahora vuelve a ser líder en Argentina. Usted, que está en el mejor 'once' de la historia de Boca, ¿cómo lo ve, de nuevo con Carlos Bianchi al frente?

R: Bianchi siempre ha sido un gran entrenador, un gran 'mánager' para Boca. Es un gran club dentro del fútbol argentino, como River, Dos clubes muy importantes, como el Barcelona y el Madrid aquí en España. A Boca lo veo campeón, está otra vez arriba, en su mejor momento. Y es uno de los clubes que más jugadores importantes ha vendido en su historia.

P: ¿Qué le parece el trabajo que está haciendo el 'Cholo' Simeone en el Atlético de Madrid? ¿Lo ve como alternativa a ganar la liga?

R: No, porque no tiene la cantidad suficiente de jugadores para rotar, ni el presupuesto que tienen el Madrid y el Barcelona.

El 'Cholo' está haciendo un trabajo extraordinario. Ha transmitido muy bien su idea. Pero el juego del Atleti se basa sobre todo en el trabajo físico constante. Al no tener tantos jugadores, no va a aguantar las tres competiciones tan fuerte. Y caerá.

P: ¿Cuál fue el mejor jugador con el que compartió equipo?

R: Seguramente Diego Armando Maradona, en la selección argentina. En el Sporting creo que fue Quini. También, por la mentalidad y la visión de juego, Ciriaco (Cano). Y aunque coincidí poco con él, (Crisanto García) Valdés, que en paz descanse. Y en Boca, (Osvaldo) Potente, que era un interior izquierda que tenía una visión del fútbol extraordinaria.

P: Usted era hábil y rápido. ¿Quién fue el que mejor lo cubrió?

R: (Oscar) Malbernat, del Estudiantes de La Plata. En España tuve duelos importantes con Carrete. Quizá más mediáticos que efectivos.

P: ¿Quién fue el que más 'leña' le dio?

R: En la época nuestra se jugaba duro, muy fuerte. Los árbitros permitían mucho. Quizá el que más me dio fue (Gregorio) Benito, del Madrid. Salía fuerte, pero era noble. No quería hacer daño.

P: ¿Cuál fue el mejor futbolista contra el que jugó?

R: Jugué contra Pelé cuando se retiraba. Luego, el mejor, con el que y contra el que jugué, fue Maradona. Cuando estaba en Barcelona.

P: ¿Quién es el mejor futbolista de todos los tiempos?

R: Para mí, el 'negro' Pelé; luego Diego. Y después, Messi. Pelé tiene tres Mundiales, el primero con 17 años; y no ganó más porque lo lesionaron. Maradona tiene otro título, que le falta aún a Messi, que lo igualará cuando lo gane. Pero en su mejor momento de forma, para mí el mejor de los tres es Messi. Está por encima de todos.

P: Argentina se clasificó primera de grupo para el Mundial de Brasil. ¿Le gusta el equipo de (Alejandro) Sabella? ¿Lo ve con posibilidades?

R: Si no pasan cosas raras, yo veo a Argentina, como mínimo, en la final.

P: ¿Cómo fue su trato con Maradona? ¿Marcaba las distancias?

R: No, no. Era normal. Una persona extraordinaria y sencilla. Con sus problemas y virtudes.

P: Ustedes dos tienen en común que fueron geniales y que ambos fueron un poco anti-sistema, ¿no?

R: Posiblemente. De hecho, Diego se enfrentó a todo el mundo. Y yo, a mi manera, también.

P: Pudo fichar por el Madrid y por el Barsa. ¿Por qué no lo hizo?

R: Pude ir a ambos equipos. Pero no me vendieron. Tampoco hice yo mucho por presionar para que me vendieran. En su momento primaba, desde mi punto de vista, lo futbolístico. Yo estaba muy a gusto en el Sporting. Y me quedé en Gijón.

P: Firmó los mejores momentos de la historia del Sporting. Casi ganan una Liga, disputaron dos finales de Copa... ¿Qué faltó?

R: Hubo cosas extradeportivas, tanto en Liga, como en Copa. Pudimos ganar la Liga (1978-79), pero en el partido previo al del Madrid, en Salamanca, nos sacaron tarjeta a (su compatriota Víctor Hugo) Doria y a mí: y no pudimos jugar. Yo estaba en el suelo, lesionado, me habían hecho falta. Por pedir barrera, nos sacó tarjeta a Ciriaco y a mí.

Pero eso, en su día, fue un error de dirección; un fallo directivo. Quini, (su compatriota Ricardo) Rezza, Doria y yo estábamos a una tarjeta de la sanción. En ese partido nos amonestaron a Doria y a mí. Eso nos costó la liga. Luchábamos por el título. Y lo hubiéramos conseguido si el club hubiese actuado de otra manera. Si hubiese recurrido esa sanción, que no recurrió. Y por otras tantas cosas que dependían más de la directiva que de los propios jugadores.

P: Un Sporting-Madrid que aquella vez fue el 'partido del siglo'. Y usted no lo pudo jugar. ¿Qué le viene a la memoria de aquello?

R: El partido del Real Madrid lo perdimos en Salamanca. El equipo se cayó. Pero la directiva de aquella no hizo nada por recurrir eso. Cuando la realidad es que yo no merecía esa tarjeta, porque estaba en el suelo y no tenía nada que ver: era una falta a favor nuestra.

A Doria le habían sacado tarjeta nada más empezar el partido, a los cuatro minutos, en la primera entrada que hizo. La realidad es que ninguno de los cuatro debimos jugar el partido de Salamanca. Se veía que los árbitros iban en contra nuestra: iban a buscarnos.

P: ¿Le dolió no jugar el Mundial del 82, en España?

R: Sí, porque hice la gira del 81 con Argentina. Era fijo para jugar el Mundial, pero por la situación en la que estaba el Sporting (peligraba su permanencia en Primera) no me dejaron marchar. Ni en enero, ni en febrero, ni en marzo. Nosotros nos salvamos a final de temporada. Y para entonces, (César Luis) Menotti ya había elegido a otro. No podía esperar por mí. Eso me dolió mucho.

P: ¿Le guarda rencor a Menotti?

R: No, no. Al contrario. Ha sido de los mejores entrenadores que tuve a lo largo de mi vida.

P: ¿Cuál fue el mejor que tuvo en el Sporting?

R: (Vicente) Miera. El mejor. Y el único.

P: Precisamente con Miera, usted marcó el gol decisivo en el penúltimo ascenso del Sporting a Primera. ¿Qué tiene que hacer el Sporting para volver a ser equipo de la división de honor en España?

R: Marqué el gol en el Carlos Tartiere (1-2, contra el Real Oviedo, el 'eterno rival' en 1977), que nos clasificó como campeones de Segunda división y nos dio el ascenso matemático. Algo que no había sucedido nunca en la historia del equipo.

Ahora, para volver a subir, creo que el Sporting lo tiene complicado. No por los jugadores, sino por la prensa: porque el asunto mediático lo está inflando. No hay que olvidar que estamos en el primer tercio de liga. Y en estos momentos hay quince equipos que están en cuatro puntos, en zona de liguilla de ascenso. El Sporting debería seguir partido a partido. Yo no me saldría de esa línea.

P: ¿Quiénes son los que más le gustan ahora mismo en el equipo?

R: El portero, (Iván) Cuéllar; y el delantero centro, (el serbio Stefan) Scepovic.

P: ¿Cuáles de sus goles recuerda con más cariño?

R: El cuarto (de un 4-1, en 1979) ante el Barcelona. Me sacaron a hombros del campo. También el primer gol al Torino (en el debut en Copa UEFA), que fue un gol olímpico. Y luego recuerdo una remontada al Betis. Un día de mucho barro y frío en El Molinón. Perdíamos 0-2 y ganamos 4-2. Yo metí dos y los otros dos los metió Quini.

También el que metí en la final de Copa ante el Real Madrid (1982). Significó el empate. Luego fallamos una ocasión clara, a puerta vacía. Y al final perdimos (2-1).

P: Se quedó a vivir en Gijón, pero, ¿por qué, a excepción de unos meses, nunca después tuvo vínculo con el Sporting?

R: Porque nunca me han querido.

P: ¿Por qué?

R: No sé, habrá que preguntarle a ellos. Nunca me dieron oportunidad de estar en el club. Siempre he sido del Sporting y llegué a ofrecer un acuerdo con Boca para traer jugadores aquí, que no aceptaron.

No sé los motivos, pero igual fue que en su momento hubo mucha política. Y yo no soy político. Apoyé a Manolo Calvo, que era el que yo conocía, de cuando vine a jugar a España. A lo mejor eso me perjudicó. Nunca han contado conmigo, para nada. Eso está claro.

P: En cualquiera de los casos, usted y Quini son probablemente las dos figuras más queridas por el sportinguismo. ¿Lo percibe?

R: Sí, sí. Siempre dije que lo mejor que tiene el Sporting es su afición. Es lo más grande. El pueblo es impresionante lo que apoya.

P: ¿Y qué tal con Quini?

R: Quini ha sido y es una institución en el club. Fue uno de los grandes futbolistas del Sporting. Quizá el mejor. Y está en el club. El club lo ha reconocido y está ahí. Cosa que no sucedió conmigo. Es es una realidad. No es un reproche. Que nadie se llame a engaños.

A Quini me une una gran amistad. No tengo problema con ningún jugador. Quini y yo somos muy amigos.

EFE