27 de noviembre de 2013 / 02:27 a.m.

Los 22 monoplazas de la Fórmula Uno ya viajan a Europa tras el Gran Premio de Brasil del domingo pasado, su destino serán los museos o bodegas de sus respectivas escuderías, y es que el próximo año poco se podrá retomar de ellos de cara a los cambios en el reglamento planteados por la Federación Internacional de Automovilismo, mismos que tienen como objetivo crear una serie más económica y competitiva.

La idea de la FIA era clara: acabar con monopolio y permitir que las escuadras de media tabla pudieran aspirar en mayores ocasiones al podio, esto gracias a un nuevo motor V6 turbo cargado, nuevo diseño aerodinámico y un sistema de recuperación de energía denominado ERS, que a diferencia del actual KERS (sistema recuperación de energía cinética), retomará el poder liberado por el frenado así como por el escape del coche.

El sueño de un Gran Circo más competitivo parece que terminará en una pesadilla, y es que en el paddock, el pensamiento general es que para las casas pequeñas y medianas será difícil subsistir en el aspecto económico.

"Vemos estos cambios como costosos, eso es correcto. Será caro", expresó Monisha Kalthenborn, directora del equipo Sauber respecto a las normativas técnicas que se instaurarán. "Vienen muchos costos con estas nuevas reglas, con el nuevo tren motriz que debemos utilizar".

La preocupación de la directora de la casa suiza no es para menos. La compañía francesa Renault, proveedora de motores para el equipo campeón Red Bull, anunció a mitad de año que sus plantas de poder para 2014 tendrían un costo de 20 millones de euros por campaña. La FIA limitó el uso de cinco motores por temporada, lo que supondría una erogación de las arcas de los equipos de cuatro millones de euros por unidad.

Mercedes y Ferrari, los dos suministradores restantes aseguraron costos menores, pero no tan distanciados de su competidor francés.

Ante este panorama, Monisha es clara en que se debe pensar en el futuro: "lo importante ahora será encontrar el camino para estabilizar estas reglas para generar seguridad en los costos, porque eso es lo importante para este equipo". Kalthenborn sabe que no se puede permitir otro año como este 2013, en el que la escuadra Sauber estuvo a punto de cerrar. Marussia y Lotus se encontraron con problemas económicos también, este último llegó al grado de no pagar el salario a Kimi Räikkönen, mismo que ascendía a casi 10 millones de euros.

DIFÍCILES, PERO NECESARIOS

La crisis económica mundial no solo ha afectado a los países, sino también al mundo de glamour denominado Fórmula Uno y que se sentía intocable ante las turbulencias globales.

Para algunos pilotos, los cambios en el reglamento pudieron haberse hecho en otra época. Compañías como BMW o Toyota los exigieron en su momento, a mediados de la pasada década, para evitar gastar hasta 450 millones de dólares en un presupuesto de Fórmula Uno. La FIA y Bernie Ecclestone tardaron en hacer caso, y hoy en día Mercedes y Ferrari son los únicos constructores de autos que se mantienen con escuadras en la serie. "Probablemente no sea el momento de hacer estos cambios, porque son tiempos difíciles y habrá que invertir mucho en los próximos años para ir adelante.

Sin duda será más caro", son las palabras del piloto alemán Adrian Sutil, integrante de Force India.

Con seis temporadas de experiencia en el Gran Circo, Sutil ve un aspecto positivo en estas modificaciones.

"Esos cambios serán el ejemplo de que la Fórmula Uno es el pináculo del deporte motor. Con estos motores, la investigación; mucha gente saldrá beneficiada.

Se creará una serie más ecológica, con menor uso del combustible y con el ERS (sistema de recuperación de energía), y esto podría ser benéfico para los próximos 10 o 20 años en las compañías de autos".

Para el francés Jules Bianchi, integrante de Marussia, uno de los equipos de menor presupuesto de la parrilla, las modifi caciones deben ser aprovechadas, en especial por ellos y Caterham, las dos escuderías que ingresaron en el 2010 y que nunca han sumado puntos.

"Creo que será mejor. Tendremos nuevas reglas y empezaremos desde cero. Podremos hacer algo más ahora. Marussia, junto con Caterham, entramos en 2010 y fue difícil ponernos al corriente respecto a los demás. El equipo ha mejorado, pero eso nos dará una oportunidad".

Por ahora todos deberán esperar hasta el mes de enero para comenzar a desojar el enigma que serán las nuevas reglas. La última semana de enero darán comienzo los test de pretemporada, y para los equipos cada vuelta en el circuito de entrenamientos será vital, sin embargo, para Monisha Kalthenborn, todo se decidirá en las primeras carreras del calendario.

"Esas serán importantes para conseguir un set que te permita ser competitivo desde el inicio, pero aquellos que no lo sean tendrán que hacer cambios muy rápidos para alcanzar a los demás".

LUIS RAMÍREZ