12 de septiembre de 2013 / 03:35 p.m.

Monterrey • El principal motivo por el que se declaró desierta la segunda convocatoria para asignar la concesión para la construcción de los 22 vagones de la Línea 3 del Metro fue que las dos empresas interesadas pusieron una serie de condicionamientos al Gobierno del Estado.

Bombardier y Caf México no lograron cristalizar los financiamientos que necesitan para solventar el proyecto, cuya recuperación económica será de 20 años.

Fernando Gutiérrez Moreno, secretario de Desarrollo Sustentable en la entidad, explicó que se trata de un esquema novedoso en el país, en el que son las empresas que reciben la licitación las que asumen los riesgos financieros, y no el estado.

“No es una erogación que haga el estado, no es una cantidad mensual, fija, que pagaría el estado por 20 años, o por la duración de la concesión; no es un riesgo del estado, no es una deuda, por tanto, no se puede hablar de un monto, es una corrida financiera”, dijo el funcionario estatal.

Los condicionamientos fueron en la parte financiera, pues ninguna de las dos empresas tiene literalmente el presupuesto para la obra, y deben seguir negociándolo con instituciones bancarias que lo solventarán.

Una de las empresas ofreció que fueran 17 años la concesión, con un periodo de tres años de gracia, y la otra, la condicionó a un cierre financiero posterior a la asignación “lo cual, según las bases, no es posible, por eso se declaró desierta”.

La convocatoria establece que no habrá condicionamientos en las propuestas de los participantes.

Posterior la rueda de prensa, Gutiérrez Moreno explicó que como todo proyecto, la construcción de los vagones del Metro requiere un financiamiento bancario, más en este caso, en el que el riesgo financiero es de la empresa.

Generalmente, la institución crediticia exige que el participante aporte un porcentaje de sus propios recursos que puede ser variable, pero ronda alrededor del 30 por ciento. Esto implica que a veces la empresa solicite otro crédito para solventar.

Sin embargo, las características de la licitación y por ende la asignación, requieren esquema de financiamiento y de intereses distintos a los que se tienen, y por eso la tardanza en lograr acuerdos de las empresas.

El fallo de los créditos es posterior, por lo que condicionaron ese aspecto, lo que no es permitido por las bases de la convocatoria.

— FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL