26 de febrero de 2013 / 02:03 p.m.

Monterrey • Analistas en finanzas públicas consideraron riesgoso optar por el esquema de Asociaciones Pública-Privadas para la construcción de la Línea 3 del Metro anunciada la semana pasada por el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz.

Tiene sus pros y contras. En un escenario de las APP, sería factible que el Gobierno optara más porque el esquema de APP se hiciera mediante Metrorrey.

Carlos González, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), señaló por su parte, que sería bueno que dicha obra fuera financiada a través de recortes o ahorros adoptados por el propio Gobierno (gasto corriente), en lugar de tomar el esquema de APP. Si se decide más por el ahorro iría muy en línea con el compromiso del Gobierno de Rodrigo Medina de sostener un plan de austeridad, si no, dijo, sería más de lo mismo.

“"Primero deberíamos considerar las opciones de recortar gastos; y segundo, la opción que plantean de pedir los 700 millones de pesos (…) si ésta es la forma más inteligente de financiar el proyecto, no sería la primera que yo escogería; preferiría que hubiera recortes en el Gobierno del Estado, y si se hace, no habría necesidad de esto (de recurrir a las Asociaciones Público-Privadas)"”, indicó.

González argumentó que actualmente el sistema de transporte colectivo Metro tiene un déficit, por lo que sería viable recurrir a solventar el gasto a través de ahorros del Gobierno Estatal, ya que, de no concretarse las proyecciones de flujo de pasajeros que contempla el estado, representarían un riesgo para los inversionistas.

“"Tenemos incertidumbre en cuanto a las proyecciones de flujo aunque parte de estos 700 millones depende cómo se estructure.

“"Están diciendo que se pretende dejar las cuotas en garantía (…), si vemos ahorita que el Metro no es rentable con las cuotas que cobra, entonces estamos dejando en garantía algo que nos va a dejar todavía en peores circunstancias para la operación"”, destacó el analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

En unos años, de no cumplirse con las proyecciones en cuanto al flujo de pasajeros e ingresos que se generen, es posible que el estado tenga que hacer uso de recursos para solventar el gasto y pagar a las empresas.

De tomar el estado el esquema de APP, significará un compromiso u obligaciones de pago multianuales, por lo menos por un periodo de 10 años, o bien, hasta 20 años.

Humberto Panti, director senior de la calificadora de Fitch Ratings, dijo que tendría sentido que el esquema de Asociaciones Público-Privadas pueda ser absorbido por Metrorrey.

“"Lo que se pretende es que ese déficit, que desde nuestro punto de vista es bajo o no representa un gasto muy importante o un subsidio significativo del sector central, pudiera ser que se convirtiera en un superávit ya una vez teniendo una infraestructura de transporte más completa"”, indicó el director senior de la calificadora Fitch Ratings.

Por el contrario, si el esquema es absorbido por el estado, en este caso Metrorrey, implicaría que se tenga que subsidiar el costo si el sistema (proyecciones de flujo de pasajeros e ingresos) no alcanza a ser suficiente.

El especialista en temas financieros dijo que estarán al pendiente de los detalles que tendrá el esquema que plantee el estado de las Asociaciones Público-Privadas en esta obra.

Carlos González y Humberto Panti coincidieron en que es posible que las tarifas del servicio del Metro se incrementen.

Claves

Impresiones

- Carlos González, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), dijo que lo idea es que esos recursos fueran financiados con lo que se obtenga de recortes o ahorros adoptados por el propio estado.

- Expresó que el Metro no es rentable con las cuotas que cobra, “"entonces estamos dejando en garantía algo que nos va a dejar todavía en peores circunstancias para la operación"”.

- Humberto Panti, director senior de la calificadora Fitch Ratings, opinó que tendría sentido que el esquema APP pueda ser absorbido por Metrorrey.

ALEJANDRA MENDOZA