18 de julio de 2013 / 09:44 p.m.

 Los asistentes al multitudinario concierto de Rihanna celebrado el pasado martes en el M.E.N Arena de Manchester no dudaron en arrojarle papas fritas como protesta por llegar una hora tarde al evento…

La cantante de Barbados se vio obligada a detener su actuación durante la interpretación del tema Rude Boy y aprovechó para criticar a sus fans por el trato recibido.

“Esto es ya el siguiente nivel, hay una locura buena y otra mala, pero cuando lanzan esta mier** al escenario, esto es muy grave. Lo juro por Dios, paren ya con esta mier**. ¿En serio? ¿Papas? ¿Es tan importante?”, dijo la cantante.

A pesar de su enfado y del resentimiento de los asistentes, RiRi decidió rápidamente dejar el incidente a un lado y seguir con su actuación.