10 de noviembre de 2013 / 05:41 p.m.

Monterrey.-Con piedras, palos y todo lo que encontraron en el camino, unos 200 jóvenes de diferentes pandillas se enfrentaron la madrugada del domingo en la colonia Fomerrey 51 dejando a su paso destrucción de vehículos y casas.

Vecinos del sector ubicado en el norte del municipio de Monterrey, se cansaron de llamar a la Fuerza Civil que le corresponde la vigilancia del sector sin embargo llegaron una hora después de que terminó la riña.

Por lo menos seis vehículos particulares y cuatro camiones que estaban estacionados terminaron con los vidrios quebrados y carrocería aboyada así como tres casas con daños en las ventanas.

A decir de los quejosos, la noche del sábado se llevó a cabo un baile vallenato en el parque público ubicado en la calle Unicornio y al término de este, alrededor de las 2:00 horas comenzaron a volar las botellas de cerveza y piedras.

Ahí se desató una riña campal que se extendió por más de seis cuadras de la calle Guaymas hasta Meseta, dejando a su paso destrucción y daños para los habitantes que buscan ayuda de las autoridades para costear las afectaciones que sufrieron.

El señor Pedro López Montoya, vecino del sector, tenía una camioneta que utiliza para trabajar y  como no cuenta con seguro de automóvil no sabe quién le va responder por los daños causados.

"Todo empezó como a las dos, el griterío y luego nada más empezamos a escuchar el quebradero de vidrios y quise salir pero para qué, luego nos matan a nosotros, no se calmaban, duró bastante y la policía nunca nos contestó, ¿para qué tienen esos números de emergencia si no los van a contestar?", cuestionó el afectado.

Él acudió a interponer la denuncia ante el ministerio público sin embargo solo recibieron malos tratos.

"Le decía la licenciada a un policía que estaba ahí, que los estábamos esperando y que por qué no habían ido y nada más se reía", relató.

Otro de los afectados, el señor Roberto Flores Padilla comentó que estas peleas se están haciendo frecuentes, pues algunos particulares suelen contratar grupos y adueñarse de la plaza pública para llevar a cabo sus fiestas que terminan en desmanes.

"Queremos saber quién les dio permiso para hacer esos bailes, porque  no es el primero que han hecho y terminan así, ahora esto si pasó a mayores, imagínate si alguien sale a querer calmarlos, termina peor la cosa porque antes no se mataron porque si estaban bravos", señaló.

De acuerdo a información extra oficial, en el lugar se detuvieron a ocho personas sin embargo a los afectados nadie les responde por los daños.

 

Sandra González Cortés