17 de octubre de 2013 / 03:34 a.m.

Para Junior Dos Santos, este no es el último capítulo de la trilogía ante Caín Velásquez, a pesar de que el mexicoamericano aseguró que será la última vez que ambos coincidan en el octágono.

"Pues tendrá que dejar de pelear para que pase eso", dijo el brasileño durante la sesión de entrenamiento público de UFC 166, en el House of Blues de Houston. "Los dos somos jóvenes y tenemos una gran carrera por delante, no se puede menospreciar a nadie, pero los dos estaremos en el tope del ránking del peso completo por mucho tiempo, no creo que este sea el final de nuestra rivalidad, gane quien gane", continuó.

Cigano se presentó acompañado de Luiz Carlos Dorea, su entrenador de boxeo, con quien mostró buenas combinaciones y dejó claro que, si es necesario, pelearán al contragolpe con Velásquez.

Dos Santos presenta un corte sobre la ceja derecha, pero aseguró no le afectará en la pelea. "Sí, sucedió en un entrenamiento, son cosas que pasan, pero ya hace algunos días me quitaron los puntos. Espero que no pase nada".

El nativo de Salvador, Bahía, tuvo un recibimiento más cálido de lo esperado, pues a pesar de la mayoría de mexicoamericanos en la sesión, los gritos de apoyo estuvieron con él cuando mostró, además del trabajo de boxeo, algunas patadas y técnicas de capoeira.

Caín trabajó junto a su compañero y entrenador Daniel Cormier, y luego firmó autógrafos a los aficionados presentes, ahí se le cuestionó sobre las declaraciones de Dos Santos tras la pelea de diciembre del 2012, en UFC 155, donde recuperó el cinturón.

"El dijo que peleo como niña, es su forma de sacar algo positivo de una pelea en la que lo dominé todo el tiempo y donde nunca tuvo una oportunidad".

El entrenamiento lo completó Roy Nelson, quien enfrentará a Daniel Cormier en la preestelar dentro del peso completo; Gilbert Meléndez, el ex campeón de la división de las 155 libras de Strikeforce se verá las caras con Diego Sánchez, quien prometió dar la pelea que no pudo hacer en UFC 69, durante su última visita a la ciudad con la promotora.

Cortesía La Afición | Carlos Contreras Legaspi