- NADIA VENEGAS
12 de agosto de 2013 / 01:44 p.m.

Rosy (su nombre se omite por razones de seguridad) recibió una llamada que le quitaría algo más que unos minutos. También le arrebataría su tranquilidad, al darse cuenta de que se trataba de un cobro de un automóvil que nunca solicitó.

Al revisar la información, confirmó que había un financiamiento, que sacó alguien más utilizando su nombre, dirección e información crediticia, entre otros datos.

Esta situación la viven miles de personas al ser víctimas de un delito que ha repuntado en los últimos años: el robo de identidad.

Pese a que recientemente fue tipificado como un ilícito que aparece en el Código Penal para el estado de Nuevo León, la falta de denuncias de las víctimas impide establecer estadísticas, alertó el vocero nacional del Buró de Crédito, Wolfgang Erhardt.

""¿Cuántos son? ¿Cuántas víctimas de robo de identidad hay? Nadie sabe porque es un fenómeno mundial que la gente no denuncia"", dijo.

""Simplemente no denuncian; entonces cuántos haya habido, sepa Dios, y cuánto dinero están sacando estos delincuentes, igual nadie sabe"", dijo.

Abrir cuentas de crédito, contratar líneas telefónicas, realizar compras, cobros de seguros de salud, de vida y de pensiones, así como domiciliar pagos de renta o colegiaturas son algunas causas por las que se comete este ilícito, que se estima que en 85 por ciento de los casos tenga propósitos económicos.

Según el artículo 444 del Código Penal estatal, por la suplantación de identidad se establecen penas de hasta ocho años de prisión y de hasta dos mil cuotas, que equivalen a cerca de 130 mil pesos.

""Comete el delito de suplantación de identidad quien se atribuya por cualquier medio la identidad de otra persona, u otorgue su consentimiento para llevar la suplantación de su identidad produciendo con ello un daño moral o patrimonial u obteniendo un lucro o un provecho indebido para sí o para otra persona"", dice el decreto añadido al código el pasado 26 de julio.

""Este delito se sancionará con prisión de tres a ocho años y multa de mil a dos mil cuotas"", cita la ley.

Aunque se han presentado propuestas en el Congreso de la Unión para tipificarlo, a nivel federal la suplantación de identidad no existe como delito. Por ende, organismos como el Instituto Federal de Acceso a la Información y de Protección de Datos Personales (IFAI), la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) o la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef), aunque apoyan a los afectados, no tienen atribuciones para perseguirlo.

""Sería muy sano que se tipificara como delito, pero de nada sirve si la ciudadanía no denuncia, porque sin denuncia no hay delito qué perseguir"”, añadió Erhardt.

El 70 por ciento de los casos de robo de identidad son a través del método físico; es decir, con el hurto directo de pertenencias, mientras que el resto es a través de medios electrónicos, como cuando la persona incluye su información en un banco a través de un teléfono inteligente o una computadora.

""El primero es cuando dejas olvidadas tus credenciales o tus tarjetas, cuando te roban el bolso o cuando alguien saca información de tu buzón o de tu basura"", explica Erhardt.

""El otro 30 por ciento es cuando pusiste mucha información en tus redes sociales, o que dejaste abierto tu correo electrónico en un cibercafé o que se instaló un software espía por estar abriendo páginas o archivos que no debías"".

Según un estudio elaborado por RSA Security, México es el tercer país en América Latina en Robo de Identidad -sólo debajo de Brasil y Colombia- y la incidencia se concentra en las ciudades más grandes, entre ellas Monterrey.

Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), en el primer semestre de este año, 3 mil 656 usuarios reclamaron la existencia de tarjetas de crédito que ellos no solicitaron, un alza de 129 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.

En estas controversias, Nuevo León se encuentra en segundo lugar, con 11 por ciento del total de los casos, sólo superado por el Distrito Federal, con 15 por ciento, y seguido por Jalisco con 8 por ciento.

Tan sólo en 2012, en el estado se recibieron 7 mil 469 controversias de instituciones de crédito en la Condusef, entre las que destacan las emisiones de tarjetas de crédito no solicitadas y consumos no reconocidos, así como disposiciones en ventanilla no realizadas por el usuario.

Tras un proceso que duró un año y ocho meses, Rosy comprobó que no solicitó el crédito. Sin embargo, ella tampoco lo denunció.