25 de agosto de 2013 / 06:39 p.m.

En una furiosa arremetida, el irlandés Nicolas Roche ganó la segunda etapa de la Vuelta de España y el italiano Vicenzo Nibali se mantuvo como líder de la general.

Roche, del equipo SaxoBank-Tinkoff, se desprendió junto con otros tres ciclistas en la escalada final y en una embestida vigorosa se impuso al término de la etapa de 178 kilómetros (110 millas), que comenzó en Pontevedra y culminó en la cumbre del Alto Do Monte Da Groba.

"Hoy ha sido un día magnífico para mí", se entusiasmó Roche. "Esta mañana dije que estaba muy motivado. Sabía que sería un buen día para mí. Espero seguir teniendo buenos desempeños".

Daniel Moreno (Katusha) llegó a dos segundos de Roche, seguido de Domenico Pozzovivo (AG2R La Mondiala) a seis segundos.

La primera de las 13 etapas montañosas no estableció mayores diferencias entre los favoritos: Alejandro Valverde —ganador en el 2009_, Joaquín Rodríguez e Ivan Basso todos quedaron doce segundos atrás.

Nibali traspuso la meta a 14 segundos de Roche, pero mantuvo la ventaja por su desempeño en la contrarreloj por equipos de la etapa inicial.

Nibali, ganador del Giro de Italia, lleva 27 segundos de ventaja a Valverde y 57 a Rodríguez.

"Hoy todo salió perfecto", dijo Nibali, que se apoderó de la casaca de líder de su compañero de Astana Janez Brajkovic después que los dos terminaron la primera etapa con igual tiempo.

Pero Nibali se mostró cauteloso sobre lo que resta de la carrera de tres semanas que concluirá el 15 de septiembre en Madrid.

"Esta Vuelta es muy dura", afirmó. "Es un largo día tras otro, pero hemos empezado en buenas condiciones".

Después de un tramo final por la pintoresca costa noroeste, la etapa pasó por una escalada de categoría uno que se hizo sentir en varios pedalistas, incluso el campeón olímpico del 2008 Samuel Sánchez de Euskaltel-Euskadi.

La tercera etapa del lunes discurrirá por la región de Galicia en un tramo de colinas de 172 kilómetros (107 millas) entre Vigo y Vilagarcia de Arousa.

AP