1 de julio de 2013 / 08:51 p.m.

El tenista argentino Juan Martín del Potro, octavo favorito en Wimbledon, aseguró hoy que la rodilla izquierda le molestó "bastante" durante su partido frente al italiano Andreas Seppi.

El de Tandil, de 24 años, se sobrepuso a las molestias que arrastra desde el pasado sábado y tumbó al italiano, número 55 del mundo, por 6-4, 7-6(2) y 6-3 en 2 horas y 2 minutos sobre el césped de la pista uno del All England Club de Londres.

"La rodilla me molestaba bastante. Me hicieron un vendaje que permitía no extenderla al cien por cien, que es cuando más duele", señaló en rueda de prensa Del Potro, que se clasificó hoy por primera vez en su carrera para los cuartos de final en Wimbledon.

Según relató a los periodistas, el dolor fue más intenso la noche del sábado: "Estaba un poco asustado porque lo que me daría un resultado específico sería una resonancia, pero no pudimos hacerla", comentó.

No obstante, el argentino sí pudo realizarse una ecografía gracias a la cual el equipo médico ha "descartado algo grave", según Del Potro, ganador del Open de EEUU (su Grand Slam favorito) en 2009.

Intentando manejar el dolor, el argentino se concentró durante el partido de hoy en detectar los momentos en los que podía "dar lo mejor" y los momentos en los que se "debía de cuidar un poco más".

Tras el duelo, Del Potro se mostró satisfecho con su juego, "mejor que el de tercera ronda", y destacó el hecho de que Seppi no le rompiera el servicio en ningún momento: "El saque ayuda al resto de mi juego", subrayó.

En cuartos de final le espera el español David Ferrer, cuarto favorito en Wimbledon, y sobre el que Del Potro solo tiene buenas palabras: "David está haciendo una temporada fantástica, será número tres del mundo y se merece estar ahí", afirmó.

"Más allá de cómo me encuentre, el partido va a ser muy difícil. Es impresionante cómo (Ferrer) ha mejorado en césped, es un rival al que nadie se quiere enfrentar", agregó Del Potro, "feliz" de ser el primer argentino que se clasifica para cuartos en Wimbledon desde que lo hiciera David Nalbandian en 2005.

EFE