GUSTAVO MENDOZA LEMUS
8 de septiembre de 2013 / 02:31 p.m.

General Cepeda, Coahuila • Tras una larga mesa, cientos de rocas pardas esperan su turno para el complejo proceso de limpieza y armado.

En una casona del siglo XIX se ha instalado el laboratorio, el paleontólogo José López Espinoza va seleccionando cada una de las rocas. Las levanta, las observa, y casi de inmediato sabe el sitio donde va la pieza de este gran rompecabezas de 72 millones de años.

"Te podría decir que casi imagino cómo sería", describe el paleontólogo, una celebridad en el desierto de Coahuila a quien llaman Pato.

En este laboratorio se está armando la cola de un hadrosaurio de cinco metros de largo descubierta apenas en julio, en el ejido de Guadalupe Alamitos.

Este es el hallazgo paleontológico de mayor importancia en Coahuila, cuya noticia circuló en portales de Estados Unidos, Alemania, España y Perú, entre otros países.

Su importancia radica, comentan especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) del estado vecino, en que "pocas veces" se encuentra un segmento de un dinosaurio tan completo y tales dimensiones.

"En el mundo se encuentran segmentos de un cráneo, un fémur o de las vértebras, aquí es la cola completa de cinco metros de largo", aclara Francisco Aguilar Moreno, delegado del NAH.

Al hadrosaurio, también llamado como pico de pato, se le ha considerado como "las vacas del cretácico" debido a que su alimentación consistía principalmente de vegetación.

Se presume que un hadrosaurio tenía alrededor de 70 vértebras, y en este hallazgo se han localizado 53 perfectamente articuladas, así como fragmentos de la cadera, piernas y cráneo.

Además de su espectacular tamaño –se localizaron cinco metros lineales completos- del hallazgo sobresalen las marcas impresas de algunos tendones de la cola algo pocas veces visto a nivel mundial. Se cree que este ejemplar pudo medir más de 12 metros de largo.

APOYO EN LA IMAGINACIÓN

El laboratorio se ha empezado a instalar en lo que será la Casa de la Cultura de General Cepeda. Es una construcción de 1800, con noria en el patio central y gruesos muros.

En las paredes ya se observan diversos pósters y carteles que habla del hadrosaurio, lo muestran pastando por los pantanos y ciénagas que era Coahuila hace millones de años.

PIEZA POR PIEZA

Dentro de grandes bultos de yeso –conocidos como jaquets– se encuentran los restos fósiles del hadrosaurio. Se utilizan para trasportar el material paleontológico y para estabilizarlos ya afuera de la roca madre.

Después viene el proceso de limpieza. Con un pequeño cincel se le van retirando las capas de roca hasta llegar al hueso, una labor imposible de descifrar para el ojo no entrenado.

"Mira, donde se ve más oscuros o veas pequeños poros o burbujas, eso es el hueso", afirma el paleontólogo oriundo de General Cepeda y a quien su experiencia lo ha llevado hasta Alemania.

Haciendo gala de la imaginación, cada fragmento fósil se va uniendo para darle forma al “bicho”, como se le dice a los dinosaurios por estos lares.

En algo más de media hora el Pato le va dando forma al fémur pegando pieza tras pieza.

"Va ser un trabajo largo, de ir sacando huesito por huesito para después lavarlo y pegarlo. Requieres de paciencia y algo de imaginación".

DINO SE QUEDA EN CEPEDA

El hallazgo de los fósiles del hadrosaurio causó tal revuelo internacionalmente que no faltaron diversas instancias que ofrecieron su apoyo para trabajar en el caso.

Sin embargo la decisión del INAH y de la administración de General Cepeda es que todos los trabajos de conservación, limpieza y armado del dinosaurio se hagan en el municipio.

"Transportarlos luego puede prestar a malas interpretaciones: si se van cuatro toneladas de material y regresan dos, la gente te pregunta qué pasó con el resto, que de seguro se lo quedaron allá. Y nada de eso, sólo que el 30 restante es puro sedimento", argumenta Aguilar Moreno.

En voz del alcalde de General Cepeda, José Guadalupe Sánchez, el trabajo de limpieza y armado del fósil se hará en su totalidad en municipio como una forma de involucrar a los habitantes.

Por ahora el Pato se ubica en una de las largas habitaciones de la casa de cultura. Mientras espera la llegada de personal que lo apoye en la tarea, poco a poco se va armando el dinosaurio.

Son miles de rocas que forman este gran rompecabezas paleontológico, cuyo proceso de limpieza, estabilización y armado duraría cerca de un año.

claves

Proyecto paleontológico

-El paleontólogo José López Espinoza había hecho público el hallazgo de "algunas vértebras" en el ejido de Guadalupe Alamitos hace ocho años.

-Fue hasta que recibió el apoyo del empresario, recientemente fallecido, Jesús Garza Arocha y de la Oficina de Convenciones de Saltillo cuando el proyecto paleontológico comenzó.

-Participaron los especialistas Felisa Aguilar Arellano, profesora investigadora del INAH en Coahuila, y René Hernández, investigador del Instituto de Geología de la UNAM.E89