16 de julio de 2013 / 06:30 p.m.

El portugués Rui Costa entró en los Alpes por la puerta grande con una victoria en solitario que sirve de bálsamo para su equipo, que colocó a Nairo quinto en la general en una jornada sin cambios en los puestos de podio, con Chris Froome en lo más alto.

Costa, de 28 años, fue el más fuerte entre los 26 corredores corredores que formaron la escapada del día y ganó con autoridad, merced a un ataque en el Col de Manse, a 18 de meta, que le permitió celebrar su segunda victoria de etapa en el Tour de Francia después de la alcanzada en Super Besse en 2011.

El ciclista portugués cerró el recorrido de 168 kilómetros entre Vaison-La-Romaine y Gap, en plena "Ruta de Napoleón" con 42 segundos de adelanto sobre sus inmediatos perseguidores y 11.07 minutos respecto al grupo del líder, donde viajaban Froome, Contador, Valverde, Nairo Quintana, Purito Rodríguez y Mollema.

No estaba en ese grupo el holandés Ten Dam, quinto de la general, por lo que Quintana y Purito resultaron beneficiados avanzando un puesto, ahora quinto y séptimo respectivamente.

Por la parte de arriba sin cambios. Contador atacó tres veces a Froome en el puerto pero el británico enseguida puso orden, de manera que en vísperas de la contrarreloj del miércoles las diferencias se mantuvieron.

El líder del Sky, en el centro de sospechas de dopaje, tratará de aliarse con el cronómetro para aumentar los 4.14 que lleva a Mollema y los 4.25 a Contador. El madrileño cayó en el descenso del puerto junto, "el asfalto estaba derretido", pero apenas puso pie a tierra y enseguida enlazó con Froome, quien esperó a su rival.

La decimosexta etapa presentaba un perfil ondulado, con calor agobiante, propicia para permitir una escapada y plantearla como de transición por parte de los favoritos, que tras el Mont Ventoux tenían marcada la siguiente batalla en la cronometrada.

La fuga se formó con 26 hombres, ninguno peligroso, pues el mejor clasificado era el español Dani Navarro (Cofidis), a 23 minutos en la general. El pelotón levantó el pie y permitió que la renta pasara de los 11 minutos. Ya había dos etapas.

La primera la solventó Rui Costa con un ataque en el Col de Manse, un puerto de segunda de 9,5 kilómetros al 5,2 por ciento de porcentaje con la cima a 12 de meta. El doble vencedor de la Vuelta a Suiza arrancó de lejos y ya nadie le volvió a ver el dorsal. Entró en Gap con las manos en la cabeza, como si no se lo creyera.

Lo que no sabía Rui Costa fue que en la meta de Gap, la capital de los Altos Alpes, ganó su compatriota Sergio Paulinho en 2010.

En la etapa de los "gallos" hubo pelea en el citado puerto. El Katusha de Purito Rodríguez rompió el grupo con Dani Moreno en labores de dinamitero. Se trataba de eliminar a Ten Dam. Objetivo cumplido.

Contador, acompañado por Kreuziger, trató de sorprender a Froome. En el primero de los tres intentos descolgó a Porte, único gregario del líder; en los siguientes salió el maillot amarillo en primera persona. Atentos a las maniobras los Valverde, Quintana, Purito y Mollema. En butaca de primera.

En el descenso Contador se fue al ardiente asfalto tras salirse en una curva. Todos salieron disparados por delante, menos Froome, que le esperó. Una vez que enlazaron con el resto, el madrileño le dio "las gracias" a Quintana por la "gentileza" de esperar.

En esa bajada de La Rochette se produjo la grave caída del español Joseba Beloki en el Tour 2003, cuando Armstrong atravesó por la hierba de lado a lado de la carretera, cuando tenía la suerte de los campeones.

Lo que espera es la contrarreloj de la decimoséptima etapa entre Embrun y Chorges, de 32 kilómetros. El Tour entra en los Alpes con el reloj de primer juez, si es que la carrera no tiene ya un veredicto.

EFE