5 de agosto de 2013 / 02:21 p.m.

 

El cura de Tlapa de Comonfort, Guerrero, Mario Campos Hernández, es uno de los principales organizadores de los llamados grupos de autodefensa. Incluso la Nunciatura Apostólica tiene reportes sobre la actividad de ese sacerdote.

El mismo sacerdote lo admitió:""Llevamos varios años organizándonos, preparándonos, y en este momento tan delicado que vive la nación y ante el descrédito de las autoridades, hemos decidido movilizarnos. No es una llamarada de petate"".

Así lo dijo Mario Campos el 31 de marzo de 2013 en la asamblea comunitaria de los grupos de autodefensa en Ayutla de los Libres, cuando enjuiciaron a decenas de presuntos delincuentes.

Un mes antes, el 23 de febrero, este cura —que oficia misa en la comunidad de Xalpaltláhuac, en la Montaña guerrerense— fue quien encabezó la asamblea y la toma de protesta de cuatro nuevos coordinadores e igual número de comandantes regionales de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC).

Gracias a su presencia y liderazgo, el cura impidió que los grupos se confrontaran y quedaran divididos. El representante de la Iglesia católica echó mano de su influencia para que la explanada de la iglesia de San Isidro Labrador, ubicada en la cabecera municipal de San Luis Acatlán, se realizara dicha asamblea entre los representantes de la CRAC y dirigentes de la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero (UPOEG).

De hecho, el prelado dirigió la asamblea entre comisarios y comisariados en la explanada de esa parroquia del municipio de San Luis Acatlán, considerada cuna del sistema de seguridad y justicia comunitarios de la región Costa-Montaña.

Ese 23 de febrero Mario Campos estuvo resguardado por hombres armados de la CRAC y la UPOEG para prevenir algún enfrentamiento entre bandos contrarios de las policías comunitarias.

A sugerencia del párroco, a mano alzada los representantes de las comunidades votaron por un coordinador de origen tlapaneco, uno mixteco, un mestizo y una mujer para garantizar un espacio para el género femenino.

En la Casa de Justicia de San Luis Acatlán se eligió como coordinador de los pueblos tlapanecos a Raúl de Jesús Cabrera; por los mixtecos, a Tiburcio Lorenzo, de la comunidad de Comiapa; por los mestizos, a Eliseo Villar Hernández, en tanto que la mujer electa fue Adelaida Hernández, originaria de Plan de Ayala.

Los comandantes regionales electos fueron Miguel Morales Melitón, por parte de los pueblos tlapanecos; Vicente González Lauro, de los mixtecos, y el mestizo Tomás Maceda Martínez, mientras la mujer que se nombró como comandante regional de la CRAC fue Paula Silva Florentino. Para contar los votos el párroco nombró tres escrutadores.

Electos los nuevos mandos en la estructura de la Policía Comunitaria, el sacerdote Mario Campos Hernández felicitó a la concurrencia por el hecho de no permitir que creciera el riesgo de una confrontación, ya que eso pondría en riesgo “el proyecto creado 16 años atrás” por los habitantes de las comunidades indígenas.

Campos Hernández también se dio tiempo para tomar protesta a los comandantes y coordinadores de las casas de justicia Zitlaltepec, municipio de Metlatónoc, y Espino Blanco, municipio de Malinaltepec.

Durante varios días MILENIO buscó a Campos Hernández, pero no fue localizado en la parroquia donde oficia misa.

También se hicieron llamadas a la parroquia, pero los asistentes del padre manifestaron que llevaba varios días sin que se apareciera para oficiar misa y su lugar es ocupado por otros curas de esta región del territorio guerrerense. (Con información de: Eugenia Jiménez)

— RODOLFO MONTES