29 de marzo de 2013 / 02:00 p.m.

El pasado 23 de febrero, don Mario, como vecinos, amigos y familiares lo llaman, vestía un pantalón de mezclilla azul, playera tipo polo verde y botas café. Eran aproximadamente las 15 horas y como todas las tardes desde hacía un año salió de su casa ubicada en la colonia Isidro Fabela, delegación Álvaro Obregón.

"“Iba por su periódico"”, relata la esposa de Mario Ramón Valencia Linares, de 59 años, quien desde ese día está desaparecido.

“"Salía todos los días, como a las 3:30 de la tarde, caminaba a la colonia de al lado, a Toltecas, calle Canario, ahí está un ISSSTE donde compraba su periódico. Ahí mismo se ponía a leerlo, en un camellón o se iba a un jardín por el Teatro de la Juventud; regresaba unas tres o cuatro horas más tarde”", recuerda.

Pero ese día no fue así, don Mario salió de Toscanos 145, donde vive con su esposa y sus dos hijos, pero ya no regresó. "“Se nos hizo extraño, fui a un retiro espiritual y cuando regresé mi hijo me dijo: ‘"Mi papá no ha llegado, ya fui a buscarlo pero no lo encuentro"’.

"“Esa misma noche lo fuimos a buscar otra vez —continúa la esposa de Valencia Linares—, pero nada. Lo reporté a Locatel y me dijeron que hablara cada dos horas; toda la noche estuve llamando y nada.

“"La señora de los periódicos nos dijo que sí llegó ahí y compró su periódico como siempre, (pero) no tenemos certeza de nada, no sabemos nada, no sabemos qué haya pasado”", enfatiza.

Valencia Linares, quien trabajó como chofer de taxi, sufrió un derrame cerebral hace un par de años y desde entonces se encontraba en recuperación en su hogar.

“"Tiene un problema motriz en su mano derecha"”, por lo que las primeras veces no salía solo. "“Mi hijo lo acompañaba a caminar, iba con él y ya regresaban, pero poco a poco fuimos agarrando confianza y ya iba solo, pero llegaba antes de que se oscureciera porque decía que no le gustaba salir cuando estuviera oscuro"”, cuenta.

Un día después, sus hijos acudieron a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal para reportar la desaparición. Los atendieron en el Centro de Apoyo de Personas Extraviadas y Ausentes (CAPEA), en donde iniciaron la indagatoria con el expediente Ausente AYO/664/2013.

De acuerdo con los familiares, la indagatoria por este hecho va en proceso y continúan los trabajos de investigación.

Como señas particulares, el documento precisa que Mario Ramón tiene cicatrices quirúrgicas en la mano derecha, ausencia de la parte superior del dedo anular lado derecho, lunar grande en la pantorrilla izquierda y cicatriz en hombro izquierdo.

Valencia Linares mide 1.69 centímetros, es de complexión mediana, tez morena clara, cara alargada, frente amplia, nariz ancha, boca grande, labios medianos, cejas semipobladas y mentón oval, asimismo tiene ojos pequeños color café oscuro y cabello castaño oscuro.

 — JOSÉ ANTONIO BELMONT