23 de marzo de 2013 / 03:33 p.m.

San Pedro Garza García  • Porque no contaba con los debidos permisos, el municipio de San Pedro ordenó la demolición de un edificio en construcción que alojaría oficinas y localescomerciales en una zona habitacional de la colonia Del Valle.

El año pasado los constructores habían obtenido la autorización de cambio de uso de suelo por medio de un juicio en un tribunal de lo Contencioso Administrativo.

Sin embargo, el Ayuntamiento nunca otorgó el permiso de construcción, y hace alrededor de un mes colocó sellos de clausura y cinta amarilla.

Sin embargo, los encargados de la edificación retiraron los sellos durante los fines de semana para reanudar los trabajos, aprovechando la ausencia de inspectores municipales.

"El procedimiento es que iniciaron ellos los trabajos de excavación en septiembre del año pasado, y estuvieron trabajando sin las autorizaciones debidas", explicó Enrique Ávila Hernández, secretario de Desarrollo Sustentable del municipio de San Pedro.

ZONA PROHIBIDA

El inmueble, que se encuentra en obra gris y consta de dos niveles, con estacionamiento subterráneo, se localiza en las calles Río Moctezuma y Río Pánuco.

En esa zona, ubicada hacia el norte de El Centrito, el uso de suelo es habitacional unifamiliar, por lo que no deben existir edificaciones del tipo ya mencionado.

"El uso de suelo, el que corresponde a esta zona, es habitacional unifamiliar. Ellos, por un procedimiento, hace algunos años, un juez les otorgó el (cambio de uso de suelo a) comercial", reiteró.

La autoridad detectó diversas irregularidades, además de que la constructora no cumplía con los lineamientos básicos establecidos en materia de desarrollo urbano.

"No cumplen con ciertos lineamientos de cajones de estacionamiento, metros cuadrados de construcción, áreas verdes, etcétera", puntualizó Ávila Hernández.

Desde la noche del viernes, trabajadores municipales comenzaron a debilitar, mediante el uso de martillos de aire, la losa de concreto del segundo nivel.

Con el fin de evitar molestias a los vecinos con el ruido y las maniobras, éstas se llevarán a cabo solamente en horario diurno.

Se ocupará personal y equipo pesado del municipio, aunque los costos tendrá que absorberlos el dueño del inmueble por medio del expediente catastral.

Fuentes locales señalaron que los trabajos de demolición llevarán alrededor de cuatro semanas, además de que se analiza la posibilidad de presentar denuncias penales por el quebrantamiento de los sellos de clausura.

AGUSTÍN MARTÍNEZ