26 de noviembre de 2013 / 09:21 p.m.

Mark Sánchez no tiene planes de irse de los Jets cuando termine esta temporada.

Por improbable que parezca por su enorme contrato, el lesionado quarterback quiere regresar a los Jets de Nueva York. Y Sánchez bromeó que incluso podría tener un brazo más potente que nunca.

"Por la forma que está evolucionando todo, parece que voy a ser biónico", dijo Sánchez el martes con una gran sonrisa. "No quiero decir como (en la película) 'Rookie of the Year (Novato del Año), pero ojalá algo así, que vuelva mejor que antes".

Sánchez se perderá toda la temporada de la NFL después de romperse el ligamento glenoideo del hombro derecho en la pretemporada, y ser operado el mes pasado. El descendiente de mexicanos habló públicamente por primera vez desde su cirugía, al participar como voluntario en un albergue que reparte comida entre gente de escasos recursos.

El quarterback tiene tres años pendientes en su contrato, pero su salario cuenta para 13,1 millones de dólares en el tope salarial de la próxima campaña, por lo que es improbable que los Jets lo mantengan en su plantel con esa cifra. Pero, si depende de Sánchez, no se irá a ningún lado.

"Sólo pienso en eso, en volver el próximo año, ser el líder de este equipo y jugar bien", comentó. "Sé que he escuchado mucho desde afuera de que no voy a estar aquí y cosas por el estilo. No sé si sea así puertas adentro. Ojalá no, ojalá siga siendo un Jet".

Cuando le preguntaron si cree que tiene futuro con los Jets, Sánchez no dudó.

"Por supuesto", afirmó. "No cabe duda. Siempre ha sido mi sueño jugar aquí, y no quiero ir a ningún lugar, sin duda. Sé que me quedan (tres) años, y no quiero que terminen. Me encanta ser un Jet y jugar aquí".

Sánchez no ha hablado con el equipo sobre su futuro, pero sería lógico para los Jets darlo de baja en marzo. En ese momento tendrían que pagarle una bonificación de dos millones de dólares, y el equipo se ahorraría 8,3 millones en el tope salarial.

"Ya veremos qué pasa", comentó.

Ap