1 de marzo de 2013 / 01:58 a.m.

Santa Catarina.- • En el municipio de Santa Catarina los casinos tienen la puerta cerrada para instalarse, y el único que está, será inspeccionado por las autoridades correspondientes, informó el alcalde Víctor Pérez Díaz.

Luego de que el municipio de Monterrey clausurara 10 casinos que incumplían con la licencia de uso de suelo, algunos ediles refrendaron la acción y advirtieron que la lucha en contra de las casas de apuestas será general.

En el caso de Santa Catarina, únicamente tienen un casino que opera de manera intermitente, a decir del alcalde, quien reveló que hace algunos días a través del secretario de Ayuntamiento le solicitaron permiso para instalar uno, a lo cual se negó.

Explicó que el plan de desarrollo urbano municipal le pone candado a la instalación de casinos por lo que no existe posibilidad, por lo menos durante su administración.

"Nuestro plan de desarrollo urbano no los contempla, y nuestro reglamento está candadeado para ese tipo de peticiones", dijo.

Respecto a la solicitud, no precisó qué empresa o persona la realizó, pues al no contemplar la afirmativa, no solicitaron más datos, según comentó.

"Nos hicieron una petición hace poco y la rechazamos, lo que estamos revisando es que uno que está instalado, que a veces funciona y a veces no, estamos viendo legalmente cuál es su situación… Fue una petición pero nosotros le dijimos que no tenemos ninguna intención de autorizar ese tipo de giros, está cerrado Santa Catarina", mencionó.

Respecto al casino que se encuentra instalado en suelo santacatarinense, dijo que analizarán su historial y las cuestiones legales para, en caso de clausurarlo, sea conforme a la ley y no haya posibilidad de que reabra sus puertas en breve, como ha ocurrido en otros lugares donde consiguen amparos por parte de autoridades federales.

En Monterrey, de los 37 casinos existentes, a 10 se les impuso sello de suspensión, mientras que 6 cuentan con un amparo, 9 están en desuso y los 12 restantes tienen un permiso de licencia de uso de suelo.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS