11 de diciembre de 2013 / 09:56 p.m.

Monterrey.- La reacción inmediata de José Juan Guerra Abud, delegado en Nuevo León de la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales y del doctor Carlos Jaime Villa Castillo, gerente de Sanidad Forestal, al reconocer el problema del gusano descortezador y anunciar lo que se ha hecho o dejado de hacer, demuestra una actitud que contrasta con la indiferencia del sexenio federal anterior.

Los funcionarios dieron la cara inmediatamente al ser denunciada la presencia invasiva del gusano descortezador del pino, que amaga los bosques de Nuevo León en una oleada impulsada por la sequía. Admitieron el problema y anunciaron soluciones.

Hay extremos, mientras por un lado, algunos dueños de bosques no se distinguen por mantenerlos en buenas condiciones, en el Parque Chipinque, una zona privada de 1624 hectáreas dentro del Parque Natural Cumbres de Monterrey y que es administrada por un patronato, los cuidados son extremos al grado que hasta los árboles son inyectados, revelo el doctor Villa Castillo.

Los servicios ambientales que brindan los bosques, entre otros, son el de regular la temperatura, atraer lluvias y, claro, embellecer el paisaje.

Joel Sampayo