11 de julio de 2013 / 05:14 p.m.

Monterrey • En el Hospital Materno Infantil han nacido casi 70 mil niños y nunca se ha presentado un caso de confusión de bebés, por lo cual el secretario de Salud en el estado, Jesús Zacarías Villarreal Pérez, está casi seguro que el hijo de la familia Castillo es el que les entregaron.

Ayer, el señor Ricardo Castillo Nava denunció que el lunes, después del parto, las enfermeras le mostraron a un bebé de piel morena, y al día siguiente, su esposa amamantaba a uno de piel blanca, el cual, estimó, no era el mismo que había visto horas antes, durante la madrugada.

A decir del funcionario estatal, no existe margen de error en la entrega, pues se llevan a cabo procesos certificados internacionalmente, pero para tranquilidad de los padres se realizaron las pruebas de ADN.

“Ése es el problema, la identidad no sólo afecta a una pareja sino afecta a la otra también, estamos confiados en que no hubo error en el proceso y tampoco lo puedo garantizar al 100 por ciento; son procesos que hacemos humanos sujetos a error, pero están establecidos, y en este caso en particular, la información es que sí se cumplió con el procedimiento”, indicó.

La prueba de ADN cuesta 10 mil pesos con un laboratorio externo, pago que correrá a cargo de la Secretaría de Salud de Nuevo León para tranquilidad de los padres.

Ante esto, Villarreal Pérez apuntó que saldrá más caro que el parto, que tiene un costo de tres mil 500 pesos, o es gratuito si se cuenta con el Seguro Popular.

“Nosotros pensamos que no, pero por lo mismo di la instrucción que procedieran al DNA, que es la prueba inequívoca de que ese hijo es de la señora, eso es lo que vamos a hacer; normalmente las pruebas de DNA tardan una semana o diez días, en este caso por el interés público que tiene pedimos que se aceleraran y prometieron darnos el resultado el viernes”, dijo.

Una fuente allegada al caso informó que ese día se atendieron tres partos con varias horas de diferencia donde nacieron dos niños y una niña; los padres del otro varón no han mostrado ninguna inconformidad.

También se dio a conocer que el padre solicitó que se le realizara la extracción de ADN a él y su mujer cuando se requería únicamente el de la madre y el menor.

De acuerdo con la versión del personal del Hospital Materno Infantil, el señor Ricardo Castillo Nava tuvo contacto visual por unos segundos con el bebé cuando personal de enfermería lo llevaba a los cuneros, pero no tuvo oportunidad de cargarlo.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS