29 de junio de 2013 / 02:51 a.m.

Cuernavaca • El gobernador del estado, Graco Ramírez, aseguró que los secuestros no son privativos de Morelos, sino de una dinámica criminal en todo el país debido a la reacción de la delincuencia frente a la autoridad.

Mientras el estado de Morelos es considerado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) como el de mayor número de casos de secuestro en el país, el mandatario dijo que su Gobierno si combate a la delincuencia organizada al contrario de las tres administraciones que le antecedieron que se escondían y no hablaban del tema de la inseguridad: "No veían, no escuchaban y no hablaban", apuntó.

Aseguró también que "las más de 500 extorsiones que se han recibido en Morelos" –delito en el que también la entidad destaca en los primeros lugares, según cifras oficiales—se realizan desde los penales de Tamaulipas, principalmente del que está ubicado en Altamira.

Lo anterior, en el marco de la entrega de 200 patrullas policiacas que serán repartidas entre la Secretaría de Seguridad Pública estatal y algunos municipios que requieren apoyo para fortalecer su trabajo de prevención y combate del crimen. En el acto, realizado en el zócalo de Cuernavaca, el mandatario reiteró su anuncio sobre la adquisición de un heliópero Bell-12, a través de una donación realizada por la Procuraduría General de la República (PGR).

En el acto, el gobernador Graco Luis Ramírez Garrido Abreu, resaltó la depuración realizada en el 65 por ciento de los policías, debido a que ni elementos ni mandos podían ser policías debido a su falta de preparación o su cercanía con la delincuencia organizada, además de que sus condiciones laborales, como sueldo y alimentación o lugar donde dormían, eran humillantes.

Destacó que los policías de Morelos "no podían estar de nuestro lado" si los elementos "dormían en camas llenas de chinches, sábanas sucias o comían en peroles sucios".

DAVID MONROY