1 de mayo de 2013 / 11:36 a.m.

Monterrey • De poco sirvió que el Gobierno Federal enviara a inicios de 2012 apoyos para la etnias indígenas de Nuevo León: el Gobierno del Estado utilizó la décima parte y se guardó el resto.

La Secretaría de Desarrollo Social del Estado que encabeza Juana Aurora Cavazos Cavazos dejó de ejercer casi 3 millones de pesos en recursos federales que fueron entregados en 2012 para las comunidades indígenas.

Estos recursos formaban parte del programa piloto Modelo de Atención a la Población Indígena en Zonas Metropolitanas a nivel nacional y fueron entregados a la subdelegación de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Sin embargo, el organismo firmó un convenio con Desarrollo Social estatal (172 240/12/NL) para que el estado los operara y se encargara de hacerlos llegar a la población objetivo del programa.

El problema es que la dependencia que encabeza Juana Aurora Cavazos Cavazos hasta la fecha no los ha ejercido y sólo se ha erogado poco más de 332 mil pesos en 16 de las 73 acciones programadas, es decir, alrededor del 10 por ciento del total.

El organismo estatal no ha dado una explicación sobre por qué no se han entregado estos recursos a pesar de ser de 2012 ni qué uso se les dio.

Incluso el mismo subdelegado del CDI en Nuevo León y San Luis Potosí, Rogelio Azuara Echavarría, ha señalado que al parecer no existe interés por parte de la Desarrollo Social en aplicar estos recursos del año pasado o por lo menos aclarar la razón de su in ejercicio.

A consideración de consejeros del CDI y representantes de grupos indígenas en la entidad, el mayor riesgo es que ahora Desarrollo Social de Nuevo León busca en 2013 adjudicarse nuevamente los recursos, que este año serán de 20 millones de pesos.

Representantes de diversos organismos acudieron al Congreso del Estado y al Gobierno Estatal para pedir una explicación, sin que hasta ahora haya respuesta.

Galileo Hernández, consejero del CDI y líder de Justicia Étnica AC, señala que lo terrible de la situación son todos los años que tardaron en conseguir que se destinaran recursos para proyectos productivos de indígenas, y cómo se logró conseguir una partida que no ha llegado a los más de 200 mil habitantes de diversas etnias asentados en el área metropolitana.

“El asunto que nos preocupa es que independientemente de quién opere las acciones, como indígenas en Nuevo León y en las zonas metropolitanas necesitamos atención, pero una atención adecuada a nuestro contexto con mecanismos claros, esa es la verdadera preocupación"”.

Poco y mal aplicado

Apenas el 15 de abril de este año la Secretaría de Desarrollo Social de Nuevo León armó al vapor una entrega de proyectos productivos a comunidades mixes y mazahuas, sin embargo, no estaban enfocados a los oficios tradicionales de cada una de las etnias.

La dependencia estatal entregó hornos de pan a indígenas mazahuas cuando en realidad se dedican a la venta de flores, así como equipos de soldadura a mixes que viven de la venta de nieves naturales.

Esto significó para los integrantes de estas etnias una burla que decidieron no soportar, y en pleno en el evento oficial, el pasado 15 de abril rechazaron los apoyos.

El mismo subdelegado de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas en Nuevo León, Rogelio Azuara Echavarría, calificó como insensible en el oficio DSLP/OF-MTY/041/2012, que hizo llegar a estos grupos cuando cuestionaron sobre los recursos.

“"Concluimos que la Sedesol NL actuó así a fin de demostrar a los funcionarios de la CDI que el modelo de atención se estaba aplicando, ahora bien está siendo aplicado de una manera discrecional, irresponsable e insensible para las necesidades indígenas"”, dice.

Libero Porfirio Hernández, de la organización Unidad Nacional Indígena Revolucionaria, cuenta que les preocupa el ejercicio de los recursos federales por el estado, ya quela Secretaría Desarrollo Social de Nuevo León, a su juicio no ha tomado el tema con seriedad.

Señaló que la buena noticia de recibir recursos federales para proyectos productivos terminó con el tiempo al ver que nada pasaba.

“"Allí se debe aplicar una responsabilidad por omisión porque no se está atendiendo las necesidades de los compañeros indígenas, ese presupuesto es necesario, ellos son maestros de su oficio y con ello elevaría su calidad de vida y si no se hace, los seguimos manteniendo en la marginación"”, puntualiza Hernández .

DANIELA MENDOZA LUNA