31 de octubre de 2013 / 09:10 p.m.

¿Qué harías sí conocieras el futuro? ¿Qué pasaría sí supieras la respuesta que la(el) chavo(a) que te gusta te va a dar cuando te le declares? ¿Aun así lo harías? ¿Qué sucedería sí supieras que la película que estas a punto de ver en el cine no será de tu agrado? ¿Aún así comprarías los boletos? Bueno, ésa es la trama que de cierta manera nos plantea la cinta UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD.

Eva es una masajista divorciada, madre de una hija adolescente que está a punto de partir a la Universidad, que conoce a Albert (James Gandolfini en su penúltimo papel antes de fallecer) con quien comienza a tener una serie de citas y entabla una relación. Al mismo tiempo de conocer al chico con que el sale, Eva se hace amiga de Marianne, una de sus clientes y quien resulta ser la ex-esposa del hombre por el que se siente atraída. Lo malo para ella es que la ex sólo habla de las cosas negativas de Albert y esto comienza a perjudicarla, ya que la hace dudar sobre sí él es el hombre indicado y además elimina lo bueno de toda relación: la experiencia de conocer las virtudes y los defectos de la persona con la que estás saliendo.

El aspecto más sobresaliente de este filme son las actuaciones de su excelente reparto. Julia Louis-Dreyfus demuestra que no se necesita ser una actriz con cuerpo de modelo para protagonizar esta clase de películas y que es capaz de llevar el peso de un protagónico tanto en cine como para televisión; la protagonista de la serie VEEP se gana al público con su talento y carisma. Lo mismo sucede con James Gandolfini, quien rápidamente logra hacer una conexión con la audiencia en el papel de un hombre común y corriente. Y es que es ahí precisamente donde radica el éxito de la película; todos los personajes retratados en ella son personas ordinarias de la vida diaria con los cuales la audiencia logra sentirse identificada. Mención especial para las actrices Catherine Keener y Toni Colette, quienes completan a este espectacular reparto.

A pesar de ser una chick-flick, el guión de la cinta no se siente empalagoso en ningún instante y hace que sea disfrutable para todo mundo. Sin contar que no es el típico filme romántico que busca por  todas formas hacer llorar al espectador. Aquí es todo lo contrario: busca hacer reír y por medio de eso busca llegar al corazón de los asistentes. Por ahí hay algunas tramas secundarias que se sienten demás, pero éstas no afectan en nada al producto final.

UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD es una película que logra ser del agrado de todo tipo de público por la sencillez y naturalidad de sus personajes y por la estupenda química de todo su reparto.

La película hoy se estrena en la ciudad. 

 CALIFICACIÓN: 8/10

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