22 de septiembre de 2013 / 06:15 p.m.

Con un monoplaza por debajo de las prestaciones de los más rápidos en Singapur, el español Fernando Alonso hizo méritos para llevar el F138 hasta el segundo sitio con una estrategia en la que tuvo que arriesgar e improvisar.

 

Tras 61 vueltas en Marina Bay, el bicampeón del mundo en 2005 y 2006 consideró que la carrera ha sido emotiva porque pudo dar la pelea; antes de la primera curva en la arrancada había logrado superar a cuatro coches desde la séptima posición, y así se mantuvo en una batalla que pese a todo le deja el sabor de victoria.

 

"Ha sido una salida fantástica. Sabíamos que no teníamos ritmo para esta carrera y había que intentar algo. Luego teníamos que tener una estrategia diferente, algo que al final ha salido bastante bien. Es un segundo puesto con sabor a victoria".

 

Alonso resumió que básicamente lo ocurrido en la pista ha sido una ventura de riesgo, en la que Ferrari se ha jugado todo sabiendo que no tenía nada qué perder y, sobre todo, pensando en minimizar los daños frente a un imparable Red Bull al que nadie lo podía bajar de la primera plaza.

 

"Ha sido una estrategia con mucho riesgo, pero no teníamos nada qué perder. Terminar segundos o quintos no era muy diferente. Los seguidores nos han empujado para tener algunas décimas más", señaló Alonso.

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