DANIEL ANGUIANO
29 de julio de 2013 / 02:05 p.m.

Monterrey• El Seguro Popular llegó como una opción de servicios médicos para personas con recursos económicos limitados, y lo consiguió; aunque ahora el reto es ampliar su red de proveedores y ofrecer la alternativa que dé al usuario la opción de elegir dónde atenderse, explicó Jesús Horacio González Treviño, presidente del Clúster de la Salud de Nuevo León.

“No cualquiera puede ser proveedor del Seguro Popular, de esa forma, entonces, es buscar un mejor precio, es decir, “que afíliate tú proveedor, pero con un margen mejor” y en esa forma se ha ido avanzando mucho”.

“Se ha avanzado a pasos que van buscando la forma de que los que están afiliados y tienen esa cobertura reciban la atención que requieren en forma oportuna y de calidad”, dijo.

La red actual de hospitales con las que el Seguro Popular tiene convenio está compuesta por 8 instituciones, que son el Materno Infantil, el Metropolitano, Universitario, el General de Montemorelos, General de Cerralvo y Doctor Arroyo, de acuerdo a información de la Secretaría de Salud (SS).

Aunque, en ocasiones, si el caso lo amerita, se hacen referencias a hospitales privados, como el Muguerza y el San José Tec de Monterrey, siempre y cuando el mismo Seguro Popular lo autorice.Sin embargo, González Treviño reiteró que sería positivo que este programa ampliara su red de hospitales con convenio.

“Yo creo que ha ido mejorando en forma sostenida (el Seguro Popular), en el sentido que ellos están haciendo una evaluación más completa de los hospitales, por ejemplo, pues que sean hospitales que garanticen un resultado, aunque en la salud no hay garantías, pero que haya un mayor compromiso de estos hospitales de que funcionen las cosas”, comentó.

Al 2011, el Seguro Popular en Nuevo León tenía un padrón de un millón 121 mil 425 usuarios, para el 2012 esta cantidad creció a un millón 153 mil 896 afiliados, mientras que para este 2013 se espera que crezca entre un 8 y 10 por ciento.

Asimismo, de este número de afiliados la población femenil es la que mayor presencia tiene dentro del padrón de usuarios del Seguro Popular, pues el registro de mujeres es del 54.9 por ciento del total de afiliados, según estadística del propio sistema.

Al 31 de diciembre del 2012, el Seguro Popular atendió un total de 4 mil 273 casos médicos, en los que ejerció más de 51 millones de pesos; y entre los que sobresale la atención por cataratas que ocupa más del 50 por ciento de las incidencias, con 2 mil 727 atenciones; seguido de los cuidados intensivos neonatales, con 832 acciones, según la estadística de la Secretaría de Salud (SS).

Dijo, que en sus inicios este programa partió de un análisis de las enfermedades más recurrentes en la población, y que a partir de ahí se hizo una propuesta que determinaba cuáles padecimientos podían resolverse a través de un tratamiento médico o quirúrgico.

“Entonces empezaron a seleccionarse ese tipo de casos que tienen tratamientos y ponerlo al alcance de la gente que lo necesita, asimismo la clasificación de las enfermedades de la mujer de las enfermedades del hombre”, agregó.

González Treviño, aseguró que el enfoque del Seguro Popular es solucionar problemas específicos, con el fin de que el paciente se reincorpore a su vida habitual.

Por tal motivo, enfermedades como la insuficiencia renal crónica no eran cubiertas por el Seguro Popular hasta el año pasado, cuando el Gobierno federal asignó un monto extraordinario para atender a pacientes con este padecimiento, el cual fue de 183.3 millones de pesos, de acuerdo a datos de la SS.

Sin embargo, en Nuevo León, durante el 2012 no se registraron casos de atención a pacientes con insuficiencia renal crónica bajo la cobertura del Seguro Popular, detalla el informe anual de este programa.

“Hay muchas enfermedades que son crónicas y que no tienen remedio, por ejemplo, tú tienes artritis reumatoide toda la vida, y tienes que estar tomando el medicamento, pero no te están solucionando el problema, estoy haciendo que no tengas molestias y una mejor calidad de vida”.

No obstante, este sistema ofrece alternativas para padecimientos específicos, así como para consultas generales, atención ambulatoria, odontología, urgencias y hospitalizaciones.

Asimismo, el Seguro Popular cuenta con un Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos (FPGC), que tiene el objetivo de cubrir padecimientos a fin de evitar gastos que pongan en riesgo el patrimonio familiar.

La cobertura de este fondo está destinada para cuidados intensivos neonatales para recién nacidos; trastornos pediátricos, congénitos y adquiridos; cáncer en menores de 18 años; problemas como espina bífida, hemofilia, tumores hepáticos, óseos, entre otros.