20 de marzo de 2013 / 12:26 a.m.

Los jugadores de la selección chilena lograron romper la férrea disciplina que quiso imponerles el técnico argentino Jorge Sampaoli previo a los encuentros ante Perú y Uruguay por las eliminatorias mundialistas, y los dejará reunirse unas horas con sus familias.

La práctica del martes estaba prevista para las 18.00, pero el timonel la adelantó para las 16.00 para que el grupo tuviese libre hasta entrada la noche, cuando tendría que regresar al lugar de la concentración, el complejo deportivo Juan Pinto Durán..

Los chilenos se medirán el viernes con Perú y el martes con Uruguay.

Una de las voces más influyentes en el cambio de opinión de Sampaoli al parecer fue la del capitán de la "Roja", Claudio Bravo, de la Real Sociedad, quien a su llegada al aeropuerto internacional expresó que deseaban reunirse con sus parientes.

"Lo ideal sería tener más tiempo libre para estar con nuestras familias. Después de viajar 20 horas y concentrarse de inmediato, cuesta porque te das cuenta que tu familia está cerca aquí", señaló Bravo.

"Pero estos ratos libres que estamos en Pinto Durán, debemos aprovecharlos para preparar de la mejor forma el partido", añadió.

El último de los "extranjeros" en llegar al país fue Alexis Sánchez, del Barcelona, quien no habló con la prensa y se retiró por una salida especial.

Sobre el seleccionado peruano, Bravo declaró que "es fuerte, potente, maneja bien la pelota, de contra son rápidos, un equipo de mucho respeto".

"Sabemos que es un equipo agresivo, no se van a refugiar. Los primeros minutos son vitales, saber llevar la presión del encuentro. Se puede marcar el trámite de lo que pase más adelante", añadió.

La prensa local informó que Sampaoli tenía programado darles una horas de recreo el sábado, cuando retornarán de Lima, antes de seguir preparándose para jugar ante los uruguayos.

Ap