13 de abril de 2013 / 05:50 p.m.

Oaxaca • Luego de que el gobierno de Oaxaca logró un acuerdo con los grupos de inconformes que tenían bajo su control el denominado Pedimento del santuario religioso de la Virgen de Juquila, la bóveda del lugar permanece sellada para evitar que los recursos obtenidos sean utilizado de forma indebida.

Este sitio se localiza en la sierra chatina y se recaudan poco más de 10 millones de pesos al año en limosnas de los feligreses.

El secretario general de Gobierno, Jesús Martínez Álvarez, explicó que el sellado del centro religioso estará a cargo de la policía estatal y se mantendrá hasta en tanto se desarrollan las elecciones locales de este año, con el objetivo de evitar que los fondos puedan ser utilizados para financiar las campañas de los candidatos a concejales y diputados.

“Hemos logrado un acuerdo con los lugareños de la comunidad de Santa Catarina Juquila, para que quiten las alcancías que habían sido colocadas y se logró el sellado de la bóveda donde son recaudados los recursos producto de la limosnas, para que no se utilice en beneficio de ningún grupo, ni para los que tenían el control del lugar, ni para la alcaldesa, ni mucho menos para el gobierno o la iglesia”, sostuvo.

Detallo que la bóveda una vez sellada y anulada, será cerrada con anuencia de un notario público y resguarda por elementos de la policía estatal.

“Estamos buscando que sea gente de la Policía Industrial y Bancaria la que pueda hacerse cargo del resguardo del sitio, en tanto termina el proceso electoral y vemos cómo integrar un fideicomiso especial para hacerse cargo de los fondos de manera más transparente y honesta.”

Martínez Álvarez adelantó que se discute un plan integral para rescatar el lugar, que ha estado abandonado durante mucho tiempo y que es necesario apuntalarlo, porque acuden poco más de 2 millones de visitantes al año.

“En los últimos 29 años eran los presidentes municipales quienes hacían y deshacían a su antojo los recursos, hoy se busca acabar con esta situación ofreciendo un giro al tema para que el dinero pueda ser utilizado para el desarrollo de la comunidad y de la región, promoviendo el turismo religioso”, señaló.

Por ello, con el objetivo de sentar las bases de una solución de fondo se propone que el gobierno del estado y la ciudadanía sean quienes de forma temporal administren los recursos financieros del paraje, procurando siempre salvaguardar el orden y la seguridad.

Añadió que posteriormente será la Federación, el Poder Ejecutivo estatal y el gobierno municipal de Santa Catarina Juquila quienes, coordinados, resuelvan en quién recaerá la titularidad de la administración de los recursos.

En tanto, en el santuario de la Virgen de Juquila hay hombres y mujeres que exigen que las limosnas no sean utilizadas como botín para enriquecer políticos, ni para financiar las campañas de los partidos, y advirtieron estar dispuestos a defenderlas con su propia vida.

Asimismo, denuncian los excesos cometidos por autoridades municipales y los últimos comités de financiamiento del lugar. Las quejas son innumerables, y de la misma manera cómo se relatan los milagros de una virgen que desde su pedestal ha curado enfermedades, sanado vicios y también ha encumbrado presidentes municipales, diputados y hasta gobernadores, también se habla de saqueos indiscriminados a las alcancías del lugar cometidos por autoridades locales y ex alcaldes, hasta representantes de partidos.

Advierten que en este sitio el gobierno debe valer la máxima del creador, que demanda al “César lo que es del Cesar y a Dios lo que es Dios”, aseguran.

A decir de los que hoy han tomado el control del pedimento del santuario de la Virgen de Juquila, los feligreses ofrecen limosnas anuales por más de 10 millones de pesos.

Rosalba Salinas, quien encabeza el movimiento de resistencia en el santuario e hija de un comunero, denuncia que jamás los recursos obtenidos de las limosnas otorgadas a la Virgen fueron dirigidos a las agencias y barrios, precisando que el dinero siempre se queda en el casco y sirvió para financiar muchos intereses, jamás los que se requieren pare revertir las condiciones de pobreza de la gente.

Sostiene que en la lucha por el buen manejo de los recursos del pedimento participan 46 barrios, una colonia y 36 agencias de policía rural, que carecen de caminos, escuelas, clínicas y exigen que los fondos se utilicen para mejorar sus condiciones de vida.

ÓSCAR RODRÍGUEZ Y DANIEL VENEGAS