8 de mayo de 2013 / 06:24 p.m.

Ese es el nombre de Pablo Prigioni, el armador argentino de los Knicks de Nueva York que dentro de dos semanas cumplirá 36 años.

Su actuación en la noche del martes, con 10 puntos y cuatro asistencias, fue tal vez la más trascendental dentro de su primera temporada en la NBA.

Al iniciar el último cuarto, Prigioni encestó un triple y en la siguiente posesión añadió otra canasta dentro de la pintura. Nueva York se despegaba por 11 puntos rumbo a una victoria 105-79 sobre los Pacers de Indiana que empató a un triunfo por bando la semifinal de la Conferencia del Este.

Ahí fue cuando el Garden entonó por primera vez el "¡Pabl-lo!, ¡Pab-lo!".

"Fue algo muy lindo", dijo Prigioni sobre la ovación en la mítica arena de básquetbol. "Me honra y me pone contento, pero estoy más contento porque el equipo jugó bien y ganó".

Prigioni se incorporó esta campaña con los Knicks tras una brillante trayectoria en España, y se convirtió en el debutante de mayor edad de los últimos 40 años en la NBA.

Su adición se sumó a la de otros veteranos, como Jason Kidd, Rasheed Wallace y Marcus Camby. Se bromeó que al técnico Mike Woodson estaba tan fascinado con jugadores con experiencia que hasta sus "novatos" eran viejos.

Pero Woodson y el gerente general Glen Grunwald tenían una idea bien definida sobre lo que buscaban con Prigioni: un jugador sagaz e inteligente en la distribución del balón.

También impone su presencia en la defensa y en abrir los espacios para que Carmelo Anthony, la figura principal de los Knicks, tome mejores tiros.

"Lo suyo es espectacular. Está metido en todas las facetas del juego, llevando el balón y ejerciendo presión en la defensa", dijo Anthony.

Las responsabilidades del argentino han crecido en este tramo de la temporada, con más minutos de juego desde que Woodson le insertó en el quinteto titular en marzo.

Los Knicks tienen marca de 20-5 con Prigioni de titular, incluyendo 4-3 en estos playoffs.

Promedió 3,5 puntos con tres asistencias durante la temporada regular. Sus minutos de acción han subido de los 16.2 que promedió en la etapa regular a los 22.7 en los playoffs.

"Para mí lo único que es novedad es poder hacerlo aquí, en la NBA", dijo Prigioni. "Hacerlo con un equipo como este y en momentos importantes".

Como jugador, el sello de presentación de Prigioni es pasar primero el balón, pero los Knicks quieren que sea un poco más egoísta e intente más tiros.

Y eso es lo que están haciendo en estos playoffs. Igualó su récord personal al anotar 14 puntos en la victoria que sentenció la serie de primera ronda de Boston. Había encestado apenas dos puntos en los primeros tres cuartos contra Indiana el martes, pero se desató en el último período con ocho unidades y tres asistencias. Acertó sus cuatro tiros de campo, incluyendo dos triples.

"A Pablo lo ven así callado, pero es un asesino en el ataque", indicó Anthony.

AP