25 de marzo de 2013 / 02:30 a.m.

Monterrey.- • Los restos del oficial de la Secretaría de Vialidad y Tránsito de Monterrey que murió atropellado por un ebrio conductor, que presuntamente es agente federal, fueron velados en una capilla al norte de Monterrey y sus restos sepultados en el panteón San Jorge, ubicado por la avenida Lincoln.

Cerca de las 19:00 horas del sábado, fue entregado el cuerpo a sus familiares para que fuera velado y, posteriormente, se le diera cristiana sepultura a las 17:00 horas del domingo, mencionando los familiares que les cobraban tres mil pesos más por preparar el cuerpo para velarlo por más tiempo.

Y es que, de acuerdo con la versión de los familiares, no recibieron el apoyo que se requería por parte del municipio de Monterrey, ya que ningún funcionario, solo una joven identificada como Karla Garza, acudió al Hospital Universitario para darles alguna accesoria sobre los trámites a realizar.

María Antonieta Trejo Flores, madre del ahora occiso, cuestionó las declaraciones hechas por la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, en relación al presunto apoyo que se le prestó a la familia, pues señaló que ningún funcionario llegó a presentarse con ellos, además de que amenazaron a los compañeros del oficial caído, que en caso de acudir al sepelio, serían suspendidos o despedidos de sus funciones como oficiales de vialidad.

“"No nos han venido a visitar nadie del municipio, cuando mi hijo falleció, nosotros fuimos al Hospital Universitario y, ahí, solamente llegó una licenciada, una señorita de tránsito y ella fue la única que nos apoyó en los trámites para que nos dieran el cuerpo de mi hijo, pero de ahí, hasta ahorita, no nos han venido a visitar nadie, como la alcaldesa o del ayuntamiento.

“"Han venido los compañeros de mi hijo aquí, a visitar el cuerpo, y nos han platicado muchas cosas que nos han dolido. En primer lugar, que no tenían suficiente protección y que cuando el individuo este vino a matar a mi hijo atropellándolo ahí, ni la Marina ni los policías se acercaron, ellos mismos tuvieron que detenerlo"”, expresó María Antonieta Trejo, la madre del elemento muerto en cumplimiento de su deber.

La madre del joven oficial dijo que no tenían ni siquiera un par de esposas para poder detener al ebrio conductor, que presuntamente conducía un automóvil con reporte de robo y con placa colgadas.

En tanto que la esposa de la víctima, Bernarda Patricia Carreón Martínez, pidió justicia y mencionó que sabe que eso no le va a regresar a su esposo, pero quiere se haga justicia.

“Él con todos sus años de trabajo, él pago este funeral, porque no me han dado nada, solamente Karla Garza fue la única persona que nos acompañó ahí; a los compañeros de mi esposo, ya les dijeron que ya están corridos por el simple hecho de haber venido a visitar a mi esposo”, expresó Bernarda Patricia Carreón Martínez, viuda de Trejo.

El oficial Héctor Andrés González Trejo dejó en la orfandad a dos pequeños: Héctor Daniel, de ocho años, y Andrés Leonardo, de apenas tres años, por lo que la familia pide que se haga justicia y que los niños no vayan a quedar en el total desamparo.

Como muestra de su amor y con toda su inocencia, el niño Daniel redactó una pequeña carta a su padre: “"Papá, soy Daniel, te extraño mucho y no te voy olvidar, yo siempre te voy a extrañar y espero que estés bien en el cielo, te quiero mucho, de Daniel"”.

La carta, al igual que sus fotografías, fueron colocadas sobre el féretro en señal del luto y de lo mucho que lo extrañarán, no solo sus hijos, sino la familia entera.

El cuerpo fue llevado a las 15:00 horas de este domingo a las instalaciones de la Secretaría de Vialidad y Tránsito de Monterrey para rendirle un homenaje póstumo y después despedirlo en el panteón San Jorge.

ALBERTO VÁSQUEZ