12 de septiembre de 2013 / 08:13 p.m.

Coscomatepec • En medio del dolor, del silencio y negativa a hablar con la prensa a quien reclamaban solo los van a ver cuando ocurre una tragedia, poco más de mil habitantes de Coscomatepec acompañaron el sepelio de las tres familias que fueron víctimas del deslave de un cerro de arena que sepultó sus viviendas.

Los vecinos, familiares y amigos caminaron en medio del lodo que cubre la comunidad de Manzanatitla y Boquerón, donde la tragedia ocurrida hizo que ese lugar enclavado en la sierra y faldas del Pico de Orizaba fuera conocido en el mundo.

Música, cantos y hasta cohetones en memoria de los 8 menores y 5 adultos acompañaron el cortejo de Tecoa a Xaltenango.

Los dolientes no permitieron el paso de cámaras "¡Ya basta, déjenos, es nuestro dolor!" Expresaban a los reporteros a quienes además reclamaban "Y así es como nos hacen caso, sólo cuando nos pasa algo así".

Las minas de arena, grava y materiales pétreos como la que desgajó y sepultó las viviendas son además del campo la principal fuente de empleo de los habitantes de la zona.

Los deslaves por la socavación indiscriminada en las minas de arena son frecuentes.

ISABEL ZAMUDIO