7 de septiembre de 2013 / 01:24 a.m.

Serena Williams navegaba tranquila en su partido semifinal del Abierto de Estados Unidos, cuando Li Na sacó fuerzas de flaqueza y puso interesante el segundo set. La emoción fue sin embargo efímera.

Williams se acercó a un triunfo de su segundo título seguido en el US Open, al doblegar el viernes 6-0, 6-3 a la china Li, para avanzar a la final del certamen, en la que se medirá a la bielorrusa Victoria Azarenka.

La final del domingo representará una repetición del encuentro que definió el título el año pasado.

Williams ganó los primeros siete games contra Li. Amplió así su racha a 24 games sin perder uno.

Finalmente, Li logró un quiebre. De hecho, la quinta preclasificada del torneo tomó un rompimiento de ventaja y se puso 2-1 arriba en el segundo set. Pero Williams ganó cinco de los seis games siguientes para resolver el encuentro.

El mayor dramatismo en este encuentro se vivió en el penúltimo game, un trámite engorroso de ocho deuces y 13 minutos con 49 segundos. Li se salvó de seis match points, pero sólo aplazó lo inevitable.

En el game siguiente, Williams dejó escapar sólo dos puntos, y gritó de júbilo tras recetar un tiro ganador al servicio, que hizo viajar la pelota a 172 kilómetros (107 millas) por hora.

"Se puso complicado al final, y yo estaba un poco nerviosa, pero pude resolverlo finalmente", dijo Williams.

En busca de su 17mo título de un Grand Slam, Williams ha perdido un total de apenas 16 games en Flushing Meadows este año. Jugará su 21ra final de un torneo grande, ante una Azarenka que busca revancha.

La bielorrusa sacó la mejor parte de un partido repleto de nerviosismo y de errores, para imponerse 6-4, 6-2 a la italiana Flavia Pennetta.

Las dos tenistas lograron conservar su saque en apenas cinco de 18 games en forma combinada. Azarenka lo logró en cuatro de esas cinco ocasiones.

Cuando conservó su saque por última vez, para liquidar a Pennetta —83ra del ranking_, Azarenka celebró la llegada a su cuarta final de un torneo del Grand Slam.

"Fue un poco complicado", reconoció. "No pude encontrar mi ritmo al comienzo. Sentía que estaba corriendo demasiado. No pude realmente poner la pelota en juego. Lo bueno es que seguí jugando con todo e hice buenas devoluciones en los momentos importantes".

Azarenka, segunda preclasificada y campeona del Abierto de Australia en 2012 y 2013, mejoró a una foja de 31-1 sobre canchas duras, la mejor en la Gira de la WTA en lo que va del año.

La bielorrusa trata de ser la primera persona que conquista los abiertos de Australia y Estados Unidos en el mismo año desde que Martina Hingis lo hizo en 1997.

En la final del año pasado, Williams se impuso a Azarenka en tres sets.

"Yo conozco sus fortalezas y ella conoce las mías", dijo Azarenka. "Todo se definirá en los puntos clave, en quién desee más el triunfo, quién esté dispuesta a dar más. Dependerá de muchas combinaciones posibles".

Azarenka despachó 15 tiros ganadores pero incurrió en 25 errores no forzados, para retener su servicio en apenas cuatro de nueve ocasiones.

Pennetta, quien en 2009 se convirtió en la primera italiana en meterse entre los 10 primeros lugares del escalafón mundial, llegó bastante lejos en este US Open, un año después de que no pudo disputarlo por una lesión de muñeca que la hundió incluso al sitio número 166. En su camino a las semifinales, Pennetta derrotó a cuatro preclasificadas en forma consecutiva y no perdió un set.

Pero en lo que quizás era el partido más importante en la carrera de la tenista de 31 años, su servicio fue un desastre. Acertó apenas el 44% de sus primeros saques y ganó sólo el 48% de esos puntos.

AP