3 de enero de 2013 / 02:32 p.m.

Santa Catarina • De repente, lo que muchos temían ocurrió. Todo indica que primero el conductor de una camioneta Ram perdió el control sobre la mojada y resbaladiza autopista se impactó contra un camión de carga, y atrás de ella se impactaron otros 48 vehículos.

“"Eran 50, pero dos conductores se fueron, sus carros no tenían muchos daños, y pues así lo decidieron"”, dijo Juan Colunga, acompañante de viaje de un conductor que participó en el percance.

La macrocarambola ocurrió alrededor de las 13:00 entre el kilómetro 76 y 77 de la autopista Saltillo-Monterrey, en Santa Catarina.

No hubo lesionados de gravedad, pero sí gente con golpes diversos y otros con crisis nerviosa.

“"Lo que pasa”, dice María Inés, vecina de la colonia Tres Caminos de Guadalupe, “es que muchos vehículos quedaron muy dañados, como el mío, que quedó atravesado en medio de la carretera, otros se salieron y… pues hubo mucho temor a que esto pasara a mayores"”.

La neblina impedía ver por completo la serpiente de vehículos colisionados a lo largo del tramo carretero en recta, pero una vez que los rescatistas caminaban en dirección a Saltillo se daban cuenta de la magnitud de percance.

Aquello resultó tan aparatoso, que los elementos de la Policía Federal que tomaban parte en el asunto no sabían ni por dónde empezar.

“"Pues por lo pronto ya hicimos los vehículos a la orilla, para habilitar un carril, pero no sabemos todavía cómo es que ocurre todo, pero pues es la neblina y la lluvia…"”, comentaba uno de los oficiales.

Algunos de los conductores participantes del percance, sobre todo los que viajaban en la punta de la colisión, señalaron que en la carretera había residuos de diésel derramado sobre el agua acumulada en la carretera.

En medio de la larga fila de vehículos siniestrados se encontraba una camioneta que transportaba tubos metálicos, mismos que cayeron sobre un auto Peugeot, e incluso dos piezas rompieron el cristal delantero por lo que casi lesionan al conductor.

Alejandro Mendoza, quien manejaba el Peugeot, dijo que “"la vi cerca, de suerte estoy vivo, pues los tubos entraron muy recio y muy cerca de mi cabeza"”.

Entre la carambola una vehículo compacto se volcó y quedó a un lado de la cinta asfáltica; sus tripulantes que declinaron identificarse argumentaron que resultaron ilesos.

Conductores, cuyos vehículos resultaron averiados, eran paisanos que regresaban a Estados Unidos.

Otro vehículo que participó en el choque era un autobús con 40 pasajeros de la zona metropolitana de Monterrey que regresaban del puerto de Acapulco, Guerrero, donde disfrutaron sus vacaciones.

“"Nos asustamos mucho, y no queremos preocupar a nuestros familiares. Ellos nos esperaban desde la una de la tarde, ya va para las tres, pero bueno, lo paseado nadie nos los quita.. mire, aún traemos hasta las trencitas"”, dijo doña Martha, una de las pasajeras del camión.

ALEJANDRO SALAS