EFE
4 de julio de 2013 / 06:42 p.m.

 "Snowden, ¿te casas conmigo?", escribió hoy en Twitter la ex espía rusa Anna Chapman, que saltó a la fama tras ser deportada en 2010 de Estados Unidos, lo que le valió ser condecorada por el presidente ruso, Vladímir Putin.

Chapman, que ejerce ahora de presentadora de televisión y estrella de las revistas sensacionalistas, se ofreció en matrimonio al ex analista de la CIA, Edward Snowden, que se encuentra en el aeropuerto moscovita de Sheremétievo desde el 23 de junio.

""NSA (Agencia Nacional de Inteligencia), ¿cuidarás de nuestros hijos?"", pregunta otro mensaje colgado en la red social por la pelirroja.

Para poder contraer matrimonio con Chapman, Snowden tendría que pedir asilo político en Rusia, ya que casi la totalidad de países a los que ha enviado solicitudes ya han manifestado su rechazo.

Pero para quedarse en Rusia tendrá que aceptar la condición que le ha planteado el presidente ruso, Vladímir Putin, resumidas en el cese de sus filtraciones y toda actividad dirigida contra los intereses de los Estados Unidos, país al que calificó de "socio".

En julio de 2010 Chapman regresó, junto a otros diez agentes, a Rusia tras el mayor canje de espías con Estados Unidos desde el fin de la Guerra Fría, en el que Moscú entregó a cambio a Washington a cuatro miembros de los servicios secretos norteamericanos que cumplían condena.

Tras el escándalo, el Foreign Office británico decidió revocar la ciudadanía británica a Chapman, cuyos rudimentarios métodos de espionaje han sido criticados por ex agentes de los servicios secretos rusos y sus predecesores soviéticos.

La novia de Snowden, "a la deriva y sin brújula" en redes sociales

Lindsay Mills, novia de Edward Snowden, el joven de 29 años autor confeso de la filtración de información sobre los programas de vigilancia secretos llevados a cabo por el gobierno estadunidense, se confiesa "a la deriva y sin brújula" en su últimos mensajes en las redes sociales.

"Mi mundo se ha abierto y cerrado al mismo tiempo. Dejándome perdida y sin brújula. Por el momento, solo me puedo sentir sola", afirma en su última entrada de blog, antes de que fuera clausurado hoy.

Igualmente, en su cuenta de Twitter afirmó ayer que "se encuentra a la deriva en un mar de caos" y se pregunta "si borrar o no borrar, esa es la cuestión", justo un día después de que su novio reconociera públicamente su responsabilidad en las filtraciones.

Después de que Snowden concentrara las miradas de medio mundo al dar la cara tras relevar los programas de vigilancia secretos de EU en internet y por teléfono, y escapara a Hong Kong desde su residencia de Hawai, parte de la atención se ha trasladado a su novia.

Mills, que muestra gran actividad en las redes sociales con videos y fotos, se identifica como una bailarina y artista de performance de 28 años, y la prensa estadunidense señala que se graduó en el Maryland Institute College of Art.

En sus variadas cuentas sociales, Mills muestra numerosas fotos junto a Snowden, con quien aparentemente mantiene una relación desde 2009, y relata su mudanza a Hawai, donde compartían casa.

"Para aquellos quienes lo hayan olvidado me he mudado a Hawai para continuar mi relación con 'E,'", indicaba en aparente referencia a Snowden, a quien cita solo por sus iniciales.

En su entrevista con el diario británico The Guardian, que dio la exclusiva de las revelaciones del ex técnico de la CIA, Snowden apenas se refiere a su novia y afirma que solo le dijo que tenía que viajar antes de salir de EU. El último registro que se tiene del autor confeso de las filtraciones es su salida de un hotel de Hong Kong ayer.

Por su parte, la empresa para la que trabajaba, Booz Allen Hamilton, contratada por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés), confirmó hoy que Snowden fue un empleado suyo en sus instalaciones de Hawai desde marzo de este año y que fue despedido ayer por "violaciones del código ético".

Snowden dio a The Guardian y The Washington Post detalles de dos programas de espionaje secretos: uno que registra datos de llamadas en EU y otro que permite a la inteligencia estadunidense acceder a servidores de las principales compañías de internet para buscar conexiones con el terrorismo internacional.