25 de julio de 2013 / 02:13 p.m.

Monterrey • Sólo un espectáculo puede unir a grandes y pequeños con una emoción sin final, en donde los reyes del hogar llegan vestidos de sus personajes favoritos y los grandes con un objeto representativo a alguno de sus ídolos de la infancia.

Disney on Ice Diversión por Siempre resultó ser el panorama perfecto para que todos los integrantes de la familia se unificaran y pasaran un rato de sana diversión.

Por los pasillos de la Arena Monterrey se pudo observar a miles de princesitas regias al estilo de Bella, Rapunzel, Cenicienta, La Sirenita y la nueva integrante, Mérida, mientras que en los adultos no podían faltar las camisetas, gorros o las tradicionales orejas de Mickey Mouse.

El miércoles por la tarde comenzaron las funciones del espectáculo más congelante de Disney, en donde prepararon una sorpresa muy especial: la presencia de Mérida, la estrella de la cinta Valiente, que se presentó por primera ocasión ante los regios con la expectación de las princesitas regias.

Como es costumbre, Disney on Ice comenzó su espectáculo puntualmente y de inmediato la llegada de los embajadores del mundo de Disney arrancaron los gritos y emociones de los ahí presentes.

Mickey Mouse, Minnie Mouse, Donald y Goofy invitaron a los presentes a un viaje en búsqueda de talentos por los diversos cuentos.

Tan sólo habían pasado unos minutos del espectáculo y todos estaban más que emocionados. Los rostros de alegría de los pequeños al ver a las estrellas que siempre han admirado en televisión eran muchos, como el caso de Esperanza Solís Naranjo, una niña de tan sólo cuatro años que por primera vez disfrutaba de Disney on Ice al lado de su mamá Rebeca Naranjo.

La búsqueda de talentos comenzó con la llegada de Pinocho, quien fue presentado por el pato Donald y Goofy. El muñeco de madera llegó para interpretar el tema “Niño de verdad”.

La búsqueda siguió con las hermanastras de Cenicienta, quienes a pesar de no tener voz de niña presentaron su tema musical, mientras que los niños volvieron a enloquecer cuando de fondo sonó el tema “Bajó el mar”.

Ariel, Sebastián, Flounder, el Príncipe Erik y Úrsula tomaron la pista de hielo para presentar el cuento de “La Sirenita”, que resultó muy emocionante al transportar a todos al mundo submarino a la perfección.

Los niños saltaron de su lugar para bailar temas como “Bajo del mar” y “Bésala”, con el ritmo de Sebastián, el cangrejo encargado de la música real en el reino de Tritón, que de las primeras sorpresas.

Después tocó el turno para Rapunzel, uno de los vestuarios más populares entre los asistentes, mientras que los pequeños varoncitos se emocionaron al ver a Flynn Rider y su caballo Máximus que anda de verdad.

En este punto las pequeñas princesas regias no paraban de charlar con sus padres al estar boquiabiertas por lo extensa cabellera de Rapunzel.

Hasta este momento los errores en las ejecuciones del patinaje fueron casi nulos. Las piruetas y movimientos sobre el hielo fueron perfectos, a pesar de que la pista mostró varias partes donde se mostraban charcos de agua.

Era difícil mantener a los niños en sus butacas, muchos estaban de pie brincando, cantando o emocionados.

Ahora el turno llegó para la nueva princesa de Disney: Mérida, quien acompañada de sus hermanos trillizos hizo de las suyas en el lugar. Aquí la producción seguía sorprendiendo a todos, con explosiones, humo y cada objeto utilizado durante el acto llevaba a todos al mundo de Valiente.

El último cuento contado en el espectáculo fue el de La Bella y La Bestia, que pese a ser uno de los primeros en llevarse al cine, las más pequeñitas demostraron ser expertas en la historia.

ALBERTO SANTOS