15 de diciembre de 2013 / 01:24 a.m.

Monterrey.- Hoy en día, las empresas ven a la Navidad como una época que tiene un inmenso valor comercial, pero por tradición y en muchos hogares todavía estas fiestas tienen un significado religioso y espiritual que conviene recordar.

El 25 de diciembre se festeja la Navidad en toda la cristiandad (excepto en la iglesia ortodoxa), que significa el nacimiento de Cristo.

En los países de América Latina, de arraigada tradición católica, se celebra especialmente la Nochebuena (24 de diciembre) con una cena familiar para la que se elaboran una diversidad de platillos, postres y bebidas tradicionales.

También se acostumbra asistir a la misa de gallo y celebrar con cohetes y fuegos artificiales. 

En México, la Nochebuena constituye la culminación de una celebración que dura nueve días a la que se llama "las posadas". Éstas empiezan el 16 de diciembre y conmemoran el viaje de María y José en su búsqueda de alojamiento antes del nacimiento de Jesús.

La última de estas posadas culmina con la celebración de  la Nochebuena, en la que tradicionalmente se reúnen los miembros de la familia alrededor de la mesa, saboreando deliciosos platillos característicos de esta época como son: sopas de poro, espárragos y pescado.

El plato fuerte está integrado por carnes, lechón al horno, el popular y clásico Pavo (guajolote), el bacalao, los romeritos, los moles, acompañados por la clásica "ensalada de Nochebuena".

Navidad es una palabra que proviene del latín Nativitas, que significa nacimiento, con los años se ha rezagado el verdadero significado de esta celebración, enfocándose en la decoración del árbol, la comida y los gastos por los regalos.

LORENZO ENCINAS