19 de mayo de 2013 / 02:02 p.m.

Monterrey • Rosaura dio a luz en el baño de su casa a su tercer hijo hace un par de meses. Apenas tiene 16 años y, tristemente, su caso no es único. Una de cada tres adolescentes que se embaraza tendrá de dos a tres hijos al llegar a los 21 años, según la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia.

Además, son las jovencitas quienes presentan el máximo índice de incidencia al momento de ceder la patria potestad de sus hijos a favor de los abuelos, o bien, darlos en adopción.

"Tuvimos un caso donde recibimos el consentimiento de adopción por parte de una abuela, porque la hija falleció, y la edad de la mujer (de la abuela) era de 32 años", dio a conocer Ana Bertha Guerra Garza, titular de esta procuraduría.

Los números no mienten. El índice de embarazo adolescente ha permanecido más o menos sin variaciones desde 2003 a la fecha, registrando un promedio de 27.5 por ciento, siendo el año más elevado 2009, cuando hubo nueve mil 349 nacimientos en menores de 20 años, 32.3 por ciento; mientras el año con menos incidencia ha sido 2003, con cinco mil 571 y un porcentaje de 29. 4 por ciento.

Estas cifras evidencian que los programas sociales para combatir este fenómeno, si bien han ido creciendo en número, no han tenido resultados en los hechos.

En 2010 hubo al menos 312 adolescentes de 12 a 14 años que tuvieron al menos un hijo nacido vivo; pero los números se disparan cuando se habla del sector en el rango de los 15 a 17 años, con siete mil 461 casos.

Apodaca, Escobedo, Guadalupe y Monterrey son los municipios donde habita 55 por ciento de las madres adolescentes y, según el estudio La Infancia Cuenta 2012, realizado por la Redim, existe en Nuevo León "una carencia de políticas adecuadas de educación y salud sexual reproductiva en los adolescentes".

Pero más allá de los números, las historias se cuentan solas, como la de Rosaura o la abuela de 32 años entregando la custodia de su nieta. Éstas son estampas cada vez más comunes en la entidad.

"Se está dando mucho embarazo en adolescente y hay diferencias entre padres e hijos, donde hay una repetición de patrón; aquella madre adolescente es hija de una mujer que a su vez la tuvo en el mismo rango de edad, a los 15 o 16 años y siguen repitiendo".

"Aquella adolescente de 16 años que ya es mamá, lo que hace es dejarle a su mamá a la criatura y nos vemos con casos de quienes a esa edad ya tienen dos o hasta tres chiquitos", dice Guerra Garza.

El problema del futuro de una adolescente embarazada se suma al del hijo que trajo al mundo, si es niña, el riesgo de que corra la misma suerte es evidente.

"Y también nos vemos en casos en los que le encargan el bebé a la vecina, y primero le empiezan a pagar de algún modo porque mantenerlo cuesta; y le pagan a alguien a quien le confían su custodia y después pasan cinco o seis años y nunca se hicieron cargo del menor".

"Y luego viene donde finalmente esta adolescente que fue mamá de dos a los 16 años, y ya pasaron digamos ocho años, y ya es mayor de edad, viene y firma el consentimiento de adopción a favor de aquella persona que siempre se hizo cargo de su hijo", puntualiza la funcionaria estatal.

En adopción

Son las jovencitas quienes presentan el máximo índice de incidencia al momento de ceder la patria potestad de sus hijos a favor de los abuelos, o bien, darlos en adopción, señalanautoridades estatales.

Bertha Guerra, titular de la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia, comentó que tuvieron un caso en el que recibieron el consentimiento de adopción por parte de una abuela de 32 años de edad, lo que habla que en ocasiones el fenómeno se repite.

DANIELA MENDOZA LUNA