A un año para el inicio de esta vigésima edición de la máxima fiesta del balompié, los únicos que tienen su lugar seguro hasta ahora son Brasil, como país sede, y Japón, único calificado hasta el momento en las eliminatorias que se juegan en todo el mundo.
11 de junio de 2013 / 10:41 p.m.

Exactamente a un año de que se inaugure la XX Copa del Mundo de Futbol Brasil 2014 y con la Copa Confederaciones como una prueba en cuanto a organización y logística, el gobierno y pueblo de ese país esperan cumplir con las expectativas para el certamen del próximo año.

 

De cara a la máxima fiesta del balompié en el mundo, que cumplirá su vigésima edición del 12 de junio al 13 de julio del 2014 y donde participarán 32 escuadras nacionales, apenas se han entregado seis de los 12 estadios programados, además que falta por completarse la construcción de la tercera terminal del Aeropuerto Internacional de Guarulhos (Gru) en Sao Paulo.

 

Para esta segunda ocasión donde Brasil será la sede tras la de 1950, donde se registró el famoso "Maracanazo" a manos de Uruguay, se han dado negociaciones ásperas entre la FIFA y el gobierno brasileño por los retrasos.

 

Según cifras oficiales, el 92 por ciento de las obras, sin especificar a cuales se refiere, se encuentran ya en proceso de edificación o culminadas, mientras que apenas el ocho por ciento restante están en riesgo de no ser entregadas a tiempo conforme a lo prometido, que sería el 31 de diciembre próximo, según ha establecido la FIFA.

 

En esta situación se halla el estadio Itaquerao, que se construye al este de la ciudad de Sao Paulo, que será la nueva casa del club Corinthians y que ha sido anunciado como sede del partido inaugural de la Copa del Mundo Brasil 2014, donde aparte de la Arena do Sao Paulo se construye un centro comercial y un edificio de oficinas.

 

Rumbo a una competencia que espera genere ganancias por más de cuatro mil millones de dólares, Brasil ya ha entregado seis sedes que servirán para albergar los encuentros de la Copa Confederaciones, a disputarse del 15 al 30 de junio, con España, Italia, Uruguay, México, Japón, Nigeria, Tahití y el anfitrión en busca de la corona en esta novena edición.

 

Albergarán los partidos los estadios Maracaná, de Río de Janeiro (para 78 mil 639 aficionados); el Mineirao, de Belo Horizonte (62 mil 547); el Mane Garrincha, de Brasilia (71 mil 412); el estadio Fonte Nova, de Salvador (56 mil 500); el Castelao, de Fortaleza (67 mil); y la Arena Pernambuco, en Recife (46 mil 154 personas), el más reciente en ser entregado.

 

Faltarían los siguientes escenarios: Estadio das Dunas, en Natal (45 mil); el Beira Río, de Porto Alegre (60 mil); el Vivaldo Lima, de Manaus (50 mil); la Arena Pantanal, de Cuiabá (42 mil 500); la Arena da Baixada, de Curitiba (41 mil 375); y la ya citada Arena do Corinthians, de Sao Paulo (65 mil 281).

 

Para la Copa Confederaciones se ha trabajado también, como ensayo hacia la Copa del Mundo, en la colocación y adecuación de los centros de acreditación y salas de prensa, los palcos especializados para representantes de los medios de comunicación, zonas de hospitalidad y centros para la venta de entradas, en todas las sedes excepto en Brasilia.

 

Aparte de los retrasos en los escenarios deportivos, sigue en construcción la Terminal Tres del Aeropuerto Internacional de Sao Guarulhos (Gru), la más importante en cuanto al ingreso de personas en este país, sobre todo para evitar problemas porque se espera que el país reciba a unos 600 mil turistas por la máxima fiesta del balompié.

 

Se estima que serán 15 las terminales aéreas por donde lleguen los equipos participantes, los aficionados de las 31 selecciones del extranjero y los brasileños que asistan a los partidos.

 

Aparte del Gru, ya se completó la remodelación de los aeropuertos de Recife y Fortaleza, además que los dos ubicados en Río de Janeiro, el Santos Dumont y el Galeao, también ya están preparados desde ahora para la llegada de seguidores y los "torcedores" brasileños, que se estima serían dos millones y medio a decir de las autoridades aeroportuarias del país.

 

El Secretario General de la FIFA, el francés Jérome Valcke, indicó durante su columna mensual respecto a la entrega de las 12 sedes: "Mediante un esfuerzo conjunto entre todas las partes llegaremos a tiempo, aunque naturalmente con ciertas concesiones en cuanto a la entrega, algo que no podemos permitirnos en la Copa Mundial de la FIFA".

 

Y enfatizó: "Por eso insisto: para las restantes ciudades de la Copa Mundial de la FIFA, la entrega es estricta: diciembre de 2013".

 

Ello porque con la entrega a marchas forzadas de la Arena Pernambuco, el Comité Organizador de la Copa del Mundo Brasil 2014 sigue su trabajo a contrarreloj de los 12 escenarios para dicha justa.

 

Concerniente al tema del hospedaje, el ministro brasileño de Turismo, Gastao Vieira, aseveró en febrero pasado que dicha dependencia mantendrá vigilancia especial sobre los hoteles para evitar que haya cobros excesivos, como ya sucedió en la Conferencia Ambiental Río +20 del año anterior, cuando delegaciones de varias naciones se quejaron de manera abierta del caro precio que pagaron por el alojamiento.

 

"Precios abusivos definitivamente no. A partir de ahora vamos a controlar el valor del alojamiento en forma conjunta, tanto el gobierno y el Ministerio de Turismo como el sector privado, los dueños de hoteles y entidades que representan al sector hotelero", prometió de cara a la Confederaciones 2013 y la Copa del Mundo 2014.

 

Para ello ya sostuvo reuniones con los representantes del sector hotelero de Río de Janeiro, Brasilia y Sao Paulo, para el establecimiento de mecanismos del control que se pretende aplicar al costo del hospedaje.

 

El 1 de agosto está pactada por la FIFA como fecha para iniciar la venta de boletos para el partido inaugural, que tendrá a la escuadra de casa como protagonista ante el rival que quede sembrado como A2 durante el sorteo de grupos, que se realizará el 6 de diciembre en el Complejo Costa do Sauipe, en Salvador de Bahia.