29 de junio de 2013 / 01:57 p.m.

Monterrey•  La noche del jueves, un temblor en Iturbide despertó el temor entre los habitantes de ese municipio por encontrarse en una proclive a sismos.

Sin embargo, éstos fenómenos geológicos son algo más común de lo que se cree en Nuevo León: en 18 meses, se tiene un registro de 96 sismos de diferentes magnitud.

Incluso, la actividad de los últimos años –cotejada con las dos estaciones sísmicas en el Estado-  refleja que los epicentros son cada vez más cercanos a Monterrey y su área metropolitana.

A principios de 2009, ocurrió el más poderoso temblor en la Presa “El Cuchillo” del municipio de China. Alcanzó los 5.0 grados. No hubo reporte de afectaciones en el área.

Un año después, un episodio de 4.0 grados se reportó en la zona de La Huasteca, a sólo seis kilómetros del municipio de San Pedro Garza García. El movimiento no fue reconocido por los habitantes.

El pasado 15 de marzo, al oeste del municipio de García la tierra se cimbró llegando a una escala de 3.5 grados. El inusual evento causó asombro y temor a los vecinos de comunidades aledañas.

Juan Carlos Montalvo Arrieta, subdirector de Investigación de la Facultad de Ciencias de la Tierra, de la UANL, explicó que la mayoría de los terremotos pasan disfrazados para la población. 

El catedrático enfatizó que la sociedad y la autoridad no tienen la preparación para atender una contingencia, en caso de suceder en ciudades de la metropolí.

"Siempre se ha pensado que conforme más alejado se esté de los límites de las placas tectónicas debería no existir actividad sísmica".

“Los últimos eventos ocurridos nos indican que los movimientos se ubican relativamente cerca de centros urbanos, ahí la gente los percibe y con eso se confirma la evidencia de la actividad sísmica”

Desde el 2006, en Nuevo León se cuenta con dos estaciones para medir los temblores, uno ubicado en el municipio de Linares y otro al sur de Monterrey.

“HAY PELIGRO EN NL”

Montalvo Arrieta advirtió que Nuevo León corre peligro de sufrir un sismo de mayor magnitud, aunado que los códigos de construcción no son los adecuados para enfrentar un siniestro con escala superior al nivel cinco.

“Por las condiciones geológicas que existen todavía queda la posibilidad de un terremoto con una magnitud 5 ó 6, que son considerados de magnitud intermedia”, añadió.

“Las edificaciones no están construidas con los estandares que deberían construirse para poder soportar la sacudida de un movimiento de esa magnitud”, agregó.

También pidió apoyo del Estado para adquirir más equipos de medición y conformar un corredor sísimico que permita conocer a detalle la actividad que ocurre en Nuevo León.

PIDEN CAPACITACIÓN

Por su parte, el director de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL, Francisco Medina Barrera pidió a las corporaciones de Protección Civil y a los Municipios iniciar con capacitación y simulacros respecto a los temblores.

“El acercamiento que hemos tenido con Protección Civil para iniciar con esos planes de contingencia para dar información a la población y conozca qué hacer en caso de que ocurra un sismo.

JOSÉ PLATA