23 de noviembre de 2013 / 03:03 a.m.

Monterrey.- Los casi 900 celadores que cuidan los tres penales del Estado, son apenas el 16.36 por ciento del total que necesita el sistema penitenciario, lo cual se agrava porque pese a los traslados a reclusorios federales de centenares de reos, aún existe una importante sobrepoblación, reconoció el Comisario General de la Agencia para el Sistema Penitenciario, Jesús Fernando Domínguez Jaramillo.

Pese a esta problemática, afirma el funcionario, se ha logrado erradicar los autogobiernos que se daban al interior en años pasados.

“Yo me jactó de ello con mis compañeros alcaides, a pesar de que tenemos sobrepoblación, y a pesar de que tenemos un déficit de personal de custodia, tenemos un control sobre los centros penitenciarios”, dijo el funcionario.

En total, el Sistema tiene 890 celadores para los tres reclusorios, donde consideran que se necesitan por lo menos unos 4 mil 600.

Se ha creado un sistema donde se auxilian de capataces, que salen de los mismos internos, quienes ayudan a darle orden a las cosas. Domínguez Jaramillo recalcó que se ha dado buen entendimiento, gracias a que se ha procurado darle mayor dignidad a las personas que por algún motivo están internadas en la cárcel.

Actualmente, el Gobierno Estatal tiene una campaña de reclutamiento para abatir el déficit de celadores, dado que luego de la limpia que se hizo en el sistema penitenciario, quedaron apenas 890 para los tres penales.

Domínguez Jaramillo señala que están buscando atraerlos con un buen salario, que es de 13 mil pesos mensuales al iniciar.

“No ha habido deserciones, lo que es importantísimo, y eso representa la confianza del personal hacia sus autoridades, se fortalece la búsqueda de nuevos elementos, es una campaña de reclutamiento permanente”, dijo.

Por otra parte, aclaró que existen muchos mitos hacia el interior de los penales en la entidad, aclaró, y uno de ellos es el sentimiento de que son los reos los que gobiernan al interior, lo cual no se está dando. Hay absoluto control de la autoridad estatal, que cuida y controla el interior, con apoyo del Ejército, que vigila el exterior.

“El problema que nos aqueja, no sólo a nivel local, sino nacional, es la sobrepoblación que tenemos de reclusos”, y que se incrementó con el combate frontal de las autoridades federales al crimen organizado, que envió a miles de delincuentes a las cárceles.

No obstante, reconoció que se siguen dando hechos delictivos, como el tráfico de droga, principalmente mariguana hacia el interior, causado por la falta de tecnología adecuada para revisar a los visitantes sin tocarlos, pues muchos utilizan los orificios corporales para introducir esos enervantes a sus familiares adictos que están internos.

Francisco Zúñiga